La gripe requiere de buenos planes y vacunas

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La gripe ha regresado ya en este invierno que está a punto de acabar. Eclipsada por una preocupación mayor, la pandemia de Covid-19, es preciso recuperar planes de vacunación eficaces. Los expertos y expertas reunido por Fundamed han reflexionado sobre distintos aspectos que serán recogidos en un nuevo documento “Gripe 2022”.

Una estacionalidad más corta

La estacionalidad de la gripe dura habitualmente entre 8 ó 10 semanas. En este tiempo se compromete la asistencia sanitaria, se saturan las urgencias de los hospitales y las consultas de atención primaria. Hemos tenido la experiencia de la COVID-19 que nos ha mostrado una situación extrema de colapso sanitario.

Pero la gripe cada año nos ocasionaba un caos asistencial que puede atenuarse con planes, como se hace afortunadamente. mejorar esos planes nos garantizará que el impacto de la gripe sea atenuado. Un impacto que se produce a pesar de las medidas que la mayoría de las administraciones autonómicas ponen en marcha cada año como refuerzo de la campaña antigripal.

A pesar de eso, antes de la pandemia iniciada a comienzos de 2020  se colapsaban los servicios de urgencias con la gripe en los picos de incidencia. Este hecho era noticia habitual en los informativos. Y la gripe ha vuelto.

Es importante concienciar sobre la necesidad de vacunarse a las personas de riesgo y trasladar que la vacunación previene de la infección respiratoria de la gripe, pero no sólo de eso. Además, la gripe provoca un riesgo adicional de eventos cardiovasculares, incluidos los infartos, algo que es más desconocido por la población general que sólo lo considera a la gripe una infección leve. Sin duda, eso es asi para una mayoría de las personas infectadas cada año.

Eficacia de las vacunas

En los círculos sociales y familiares hemos escuchado y debatido sobre el tipo de vacuna de COVID-19 administrada. De entre todas las posibles, las vacunas de ARNm han sobresalido frente a otras tecnologías, como las de vectores virales o las proteicas, entre otras. Su eficacia y seguridad ha sido objeto de atención por un público no especializado. Sin embargo, eso no es lo habitual, como en el caso de otras vacunas como de la gripe.

Para la gripe resulta imprescindible identificar con antelación la cepa circulante en el hemisferio sur del planeta, para el diseño de la vacuna en la temporada invernal del hemisferio norte. La vacuna de la gripe debe ser lo más acertada posible. La eficacia antigripal se mejora con una vacuna conjugada de inmunogenicidad aumentada, lo que proporciona más protección. Las poblaciones de riesgo deberían obtener la mejor cobertura frente a la gripe con vacunas de más eficacia, aseguran los expertos.

Coste de las vacunas

El coste efectividad de las vacunas es muy favorable.

La sociedad en general no entiende de vacunas, a pesar de toda la discusión sobre la de ARNm y el resto de plataformas. Pero es preciso seguir realizando un esfuerzo por administrar las vacunas de la gripe más eficaces en la población vulnerable. Y las más eficaces son las conjugadas de inmunogenicidad aumentada.

Los expertos recomiendan hacer estudios de eficiencia tras la campaña de vacunación anual. Esto arrojaría datos de dicha eficiencia de las vacunas y facilitarían una colaboración público-privada con este tipo de estudios.

Es preciso, igual que la obra pública, analizar el impacto de las inversiones. La construcción de una nueva carretera es susceptible de estos análisis. Para tomar decisiones, cualquier acción que se haga para mejorar la calidad de todo el sistema de toma de decisiones será bien recibido. Incluyendo los análisis farmacoecónomicos teniendo en cuenta los sesgos que pueden desvirtuar los estudios de este tipo con vacunas.

Demanda mundial

El precio de las vacunas es bajo, si lo comparamos con otras intervenciones médicas y tratamientos. Si el precio al que se adquieren en España no es adecuado, las vacunas se van a otros países. Esto, que es general para muchas vacunas, puede ocurrir en el caso de las vacunas estacionales de la gripe cada año. Porque en un contexto de más sensibilización y necesidad, las vacunas son bienes escasos, de producción limitada.

Los expertos coinciden en que hay que invertir en salud pública y en vacunas. De esta forma disminuimos no sólo las muertes por gripe sino también las patologías y sus consecuencias asociadas a la infección moderada-severa, incluyendo la hospitalización.