Premios BiC

Son las ocho. Hora de salir al balcón para agradecer con aplausos el trabajo de miles de profesionales que se dejan la piel para frenar esta crisis sanitaria. A los médicos, enfermeros, celadores, personal de limpieza, policía, militares, y, como no,  a los farmacéuticos. Porque si algo está demostrando esta crisis es el necesario papel asistencial que juega la farmacia.

Los farmacéuticos aconsejan, recomiendan, dispensan y, sobre todo en estos días, tranquilizan. Y si la administración lo permitiese (como ya se está haciendo en otros países de nuestro entorno) podrían ser claves para eliminar carga asistencial de los centros de salud o de las urgencias.

Por ejemplo, para muchos pacientes crónicos o con patologías graves acudir al hospital a recoger su medicación les produce intranquilidad  ante la posibilidad de infectarse. Que estos medicamentos regresen a las farmacias parece lógico. Aportaría tranquilidad al paciente y descargaría de trabajo a la farmacia hospitalaria, otro de los grandes bastiones en la lucha contra el Covid-19.

Si Sanidad lo permite la farmacia podría ser clave para eliminar carga asistencial y liberar recursos sanitarios

Una de las medidas adoptadas por Sanidad es la de anular las visitas que no sean realmente urgentes a los centros de salud y a los hospitales. Muchas de las visitas que se realizan tienen que ver con la vacunación. La posibilidad de que niños y adultos pudiesen vacunarse en la farmacia durante estos meses de pandemia no parece una solución descabellada. De nuevo conviene recordar un piloto como el de Girona, con la colaboración de Enfermería y Farmacia; o que en Francia o Portugal los boticarios pueden vacunar; y seguramente estos días esta medida ayude a descargar a los centros de salud de estos países.

Que esta crisis sirva para acabar con polémicas y facilitar que todos los profesionales trabajen juntos por y para los pacientes. Mientras tanto, desde EG queremos agradecer el trabajo de todos y cada uno de los farmacéuticos españoles. Gracias.