La farmacia “asume sus riesgos” pero insiste en la necesaria protección de sus profesionales para seguir con su labor sanitaria

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Las declaraciones de Fernando Simón, director del Centro de Coordinación y Dirección de Alertas Sanitarias, han ocasionado un tremendo revuelo entre los profesionales de la farmacia. Simón no ha considerado necesario proporcionar a los profesionales que atienden en las farmacias protección adicional contra el coronavirus. Simón compara el riesgo en la farmacia al de otros profesionales no sanitarios. Las declaraciones han provocado indignación y una respuesta unánime de toda la profesión farmacéutica.

EG subía la noticia tras la rueda de prensa de las autoridades sanitarias, y al cabo de unos minutos se bloqueaba elglobal.es por el incremento de usuarios, que ha obligado a los ingenieros informáticos a actuar. En el momento del colapso momentáneo de la web de EG accedían a la noticia de manera simultánea 40.000 profesionales. Y es que las reacciones no se han hecho esperar. La escasez de medios de protección individual de manera generalizada es una realidad.

Nadie pretende que se antepongan las lógicas prioridades de los médicos, enfermos y personal público en primera línea. Pero negar que la farmacia está en primera línea o equipararla a otros profesionales no sanitarios es un desaire innecesario. Simón afirma que los riesgos de las farmacias  son inherentes a “cualquier profesional” que se mantiene activo. Su comentario muestra el desconocimiento de un alto responsable sanitario en esta crisis del papel que desempeña la farmacia, lo que es desalentador.

Menospreciar el riesgo de las boticas o relativizarlo, comparándolo con muchos profesionales no sanitarios de indudable mérito, es un error evitable.”

Las reacciones: unanimidad en la farmacia

Desde el Colegio de Farmacéuticos de Madrid (COFM) han exigido a las pocas horas una aclaración para “valorar de forma justa el papel de la farmacia”. La obligación de abrir las boticas por el estado de alarma es una diferencia esencial, aseguran desde el Colegio. Desde la institución colegial temen que algunas farmacias puedan cerrar como consecuencia de contagios.

Algunas farmacias han conseguido equipos de protección que no les llegan a través de las administraciones sanitarias por su escasez.

Por su parte, la patronal de farmacias (FEFE) a través de su presidente, Luis de Palacios, ha remitido una carta en la que recuerda “que hay en España 80.000 profesionales, entre farmacéuticos y auxiliares, en 22.000 farmacias. Palacios reclama material de apoyo para establecimientos donde cada día pasan “2,3 millones de personas”, por lo que es preciso “evitar que la farmacia se convierta en un foco de contagio.”

Asegurar la continuidad de la prestación farmacéutica

También desde el Consejo de Colegios (COGCOF) su presidente, Jesús Aguilar, ha declarado que “es vital asegurar la protección de los farmacéuticos” para asegurar la continuidad de la prestación farmacéutica.

Además, Aguilar ha insistido en que “no tenemos respuesta de las autoridades sanitarias desde hace 10 días”, en referencia a su petición de protección de los profesionales.

Desde SEFAC, los farmacéuticos comunitarios, han recordado en Twitter lo que hace días declaraba su presidente, Jesús C. Gómez, en relación a la necesidad de “más protección”, y que están afrontando “riesgos de forma permanente”. El presidente de SEFAC destacó que son la primera línea fuera de las “urgencias” y que necesitan protocolos oficiales de los que ahora se carece.

Muchas “primeras líneas”

Simón en una de sus comparecencias para informar sobre la crisis por el SARS-CoV-2.

Las declaraciones de Simón han provocado un conflicto que podría evitarse con un poco de justicia, algo de conocimiento del papel de la farmacia y un poco de voluntad. En el ministerio de sanidad hay personas que pueden ser capaces de solucionar esta desafortunada situación. Seamos conscientes todos de lo que es la primera línea.

Son las mujeres y hombres que atienden a los enfermos en hospitales, centros habilitados y espacios sanitarios levantados en tiempo récord. Pero hay otras líneas de riesgo, como las farmacias, donde acuden personas que requieren medicamentos. Muchos de ellos para tratar síntomas compatibles con Covid-19 de ellos o de familiares en contacto.

Un riesgo real en las boticas

La realidad es que una cosa es estar en contacto con la población general y otra con pacientes o personas que están en contacto con pacientes. Son riesgos distintos, sin duda.

Menospreciar el riesgo de las boticas o relativizarlo, comparándolo con muchos profesionales no sanitarios de indudable mérito, es un error evitable. Ahora corresponde a las autoridades sanitarios subsanar este innecesario conflicto. Pero antes sería bueno que Simón pudiera conocer exactamente qué están haciendo las farmacias en España.