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EG inicia el ciclo de encuentros “Farmacia y Sociedad” con el primero bajo el título “La Farmacia en tiempos de pandemia”. Muchas más coincidencias que desacuerdos unen a la profesión farmacéutica. Todos marcan un objetivo común: seguir ofreciendo a los pacientes un servicio que ninguna administración ya relativiza. Pero nada vendrá dado: el espacio sanitario de la farmacia comunitaria hay que seguir construyéndolo con los hechos.

“Un antes y después”. Así comenzaba y sintetizaba Luis González, presidente del COF de Madrid, su visión del papel de la farmacia y sus profesionales en la crisis de Covid-19, en la que seguimos inmersos. El ciclo de encuentros Farmacia y Sociedad de EG se inicia con “La farmacia comunitaria en tiempos de pandemia”. Los panelistas participantes de las entidades farmacéuticas más relevantes mantuvieron un encuentro digital. Para Carlos Gallinal, secretario general de FEFE, se ha pasado del ninguneo a la farmacia al refuerzo del modelo, por su cercanía al paciente. Gallinal recoge la queja de todas las instituciones que han reiterado en distintas ocasiones su ofrecimiento a las autoridades sanitarias, sin respuesta.

Coordinación de toda la Atención Primaria

Para Jesús Carlos Gómez, presidente de SEFAC, es relevante la coordinación de la A. Primaria, sin excluir a nadie: médicos, enfermeros, farmacéuticos de AP y la farmacia comunitaria, sus mujeres y hombres. Pero el presidente de SEFAC distingue entre llevar un paquete y dispensar un medicamento: no cree que el envío de medicamentos de diagnóstico hospitalario (DH) deba ser hecho desde el hospital con un servicio de mensajería.

Representantes de las principales instituciones de la farmacia comunitaria analizaron la actual crisis de covid-19 y cómo responde la profesión farmacéutica.

Para Eduardo Pastor, presidente de Cofares, lo importante son sus pacientes, y no presta atención al ninguneo del ministerio. Para Pastor el sector ha respondido: la profesión está ofreciendo su vertiente asistencial y es la esperanza de muchos entornos, como el rural.

Jordi de Dalmases, presidente del COF de Barcelona y vicepresidente del Consejo General de COF, destaca que Covid-19 “nos ha puesto a prueba”. Dalmases afirma que la farmacia es “un soldado más de un ejército de sanitarios”. Y recuerda que el modelo de farmacia ha demostrado a la administración su utilidad.

Seguridad: no recibe medios del Estado.

Todos coinciden en que las mascarillas no llegaron de las autoridades, ni para los propios farmacéuticos. Los corredores abiertos a nivel internacional los utilizan los estados y los Gobiernos autonómicos, explica Eduardo Pastor. Cofares envió una caja con kits de protección a sus farmacias, con indicadores de seguridad, mascarillas y otros elementos que escasean.

Dalmases, afirma que no estaba preparada la farmacia, y no se tenían medios: “nadie manda a un bombero a apagar un fuego en camiseta”, sentencia. Pastor recordaba que en enero ya hicieron acopio de mascarillas distintos países, pero no España.

La respuesta: mascarillas a través de Correos

Precisamente, hace unos días se anunciaba por parte del Gobierno el reparto de mascarillas a través de las Oficinas de Correos. Ante esto, se preguntan los panelistas si un cartero va a informar cuando entregue la mascarilla, o si la entregará sin más.

Se han evitado alrededor de 25.000 visitas sólo en Barcelona, y eso ha aliviado los centros sanitarios que deberían atender estas consultas. Otro asunto relevante son los síntomas menores y su tratamiento. Se pone de relieve que la indicación farmacéutica debe potenciarse, porque resulta anacrónico enviar a un paciente a un consultorio para resolver algo que es fácilmente diagnosticable, y se tiene medios y conocimiento para ello.

Un paciente más autónomo

Por tanto, cuanta más autonomía tenga un paciente para atender su salud, menos necesidad de uso de recursos sanitarios. Por eso, la eliminación de barreras en forma de visados, prolongación de tratamientos, recetas de crónicos… son medidas ahora muy útiles. Algún visado habrá que revisarlo a más largo plazo, porque puede ocasionar una inequidad si no facilita que una prescripción de un especialista llegue al paciente con EPOC, por ejemplo.

Cambios para quedarse

Una nueva agenda debe trazarse con el liderazgo de la profesión farmacéutica y de sus instituciones.

Todos coinciden en que muchos de los avances en la farmacia asistencial han venido para quedarse. La prueba definitiva ha llegado en forma de test de estrés de la farmacia en esta crisis, superada con sudor y lágrimas, pero con éxito. Y es que más de 2 millones de personas han entrado cada día en la farmacia y un tercio pide información que le resuelve un profesional sanitario, en  forma de dudas, aclaraciones y otras cuestiones, incluyendo angustias.

La paradoja, para los representantes de la profesión farmacéutica, es que se han ejercido muchas funciones que se han cuestionado en el pasado a la farmacia comunitaria, como la atención farmacéutica domiciliaria.

La agenda: una nueva ruta

La profesión debe actuar unida, y en eso coinciden todos los representantes. El Consejo General de COF puede representar y asegurar que los Colegios estén alineados e informados, en reclamar el papel que le corresponde a la farmacia. Cada CC.AA. ha actuado como entidad con intereses especiales (como ha sido el distinto impacto), y algunos COF pueden seguir en ese plano. Algunos temas, que han sido en el pasado apartados de la agenda,  deberán retomarse.

La razón: no puede un brote nacional o una pandemia mundial volver a cogernos desprevenidos cuando sabemos sus consecuencias. Medicamentos DH, atención farmacéutica domiciliaria, indicación farmacéutica, el papel de la farmacia en cribado poblacional o análisis de coronavirus, entre otros asuntos, están ya en la hoja de ruta de la farmacia comunitaria.