Hoy no cabe concebir un sistema sanitario moderno y de calidad sin una robusta actividad investigadora”. Con estas palabras, el presidente de Farmaindustria, Juan López-Belmonte destacó el papel que la investigación puede desempeñar en el crecimiento económico de los países. Precisamente acabamos de celebrar el Día Mundial de la Investigación contra el Cáncer, una fecha destacada que los profesionales quieren aprovechar para reivindicar la necesidad de apostar por una mayor inversión en I+D en nuestro país.

Y es que, tal y como destacan desde la patronal, la investigación clínica no sólo es necesaria para el desarrollo de nuevos medicamentos y el consecuente aumento de la supervivencia de los pacientes, sino que contribuye a que los profesionales de los centros sanitarios participen de la vanguardia científica y puedan aplicarla también a su labor asistencial, lo que permite incrementar la calidad de la prestación sanitaria. Es decir, aporta beneficios sanitarios, sociales y económicos para el país.

Conscientes de esta realidad, las principales sociedades científicas implicadas en la oncología en España han querido lanzar un mensaje claro para que las autoridades sean conscientes de la importancia de la investigación. SEOM, Aseica, Fundación ECO o la SEHH son solo algunas de las organizaciones que quieren recordar la importancia que la I+D tiene para avanzar en el diagnóstico y tratamiento del cáncer.
España es ya todo un referente en ensayos clínicos a nivel mundial. Una posición que se ha podido alcanzar gracias a la colaboración entre la Administración sanitaria, hospitales, profesionales, pacientes y compañías farmacéuticas. Estas alianzas hacen que los hospitales españoles, tanto públicos como privados, participen en tres de cada diez ensayos que se realizan en Europa. Estos ensayos, además, atraen financiación de las compañías farmacéuticas promotoras a los hospitales participantes. Es importante, por tanto, no dejar pasar la oportunidad y aprovechar el potencial investigador de nuestro país.