El fracaso de una evaluación económica que ignora al país

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La puesta en marcha de una nueva evaluación económica por parte del ministerio está siendo cuestionada. En pocos días, más de 300 expertos y expertas del sector público (especialmente) han propuesto una nueva alternativa en forma de manifiesto.

“Esta alternativa es la creación de un organismo de evaluación económica independiente, como AIReF a las finanzas del país”

Esta alternativa es la creación de un organismo de evaluación económica independiente, como AIReF a las finanzas del país. Estaría a la altura de entidades como el NICE británico, que no necesita explicarse, o el IQWIG alemán (las siglas de un Instituto de Calidad y Eficiencia en salud).

Ejemplos de Francia, Alemania y Reino Unido

En Francia, el HAS (Alta Autoridad de la Salud en sus siglas en francés) realiza, entre otras funciones, la evaluación económica de medicamentos y productos sanitarias. El HAS está en contacto con la Comisión de Transparencia.

Los 6 miembros del HAS se nombran al más alto nivel por un mandato de 6 años, y se renueva la mitad de ellos cada tres años. Las evaluaciones del HAS son realizadas por la Comisión de Evaluación Económica y de Salud Pública (CEESP). El CEESP está integrado por economistas, clínicos, epidemiólogos, especialistas en salud pública, ciencias humanas y sociales, así como miembros elegidos entre los miembros de las asociaciones de pacientes y usuarios del sistema de salud.

La influencia europea de las agencias nacionales

Nadie duda de la influencia europea de estas agencias nacionales, porque son organizaciones independientes, expertas y transparentes. Eso necesita España en evaluación económica sanitaria: influir en Europa y que nos incorporemos, desde los organismos del país, a las corrientes que influyen en el continente.

“Nadie duda de la influencia europea de estas agencias nacionales, porque son organizaciones independientes, expertas y transparentes”

Se trata de una alternativa a la presentación de un nuevo proceso evaluador del ministerio. En el mismo se incluía, cómo no, la colaboración y dirección de distintos profesionales sanitarios, pero muestra grietas, según los firmantes del manifiesto.

Venceréis, pero no convenceréis.

La verdad y la razón son universales y no pertenecen a ningún ámbito ideológico. La razón se puede perder con las formas. Y está en la base de lo justo convencer. Cuando la fuerza bruta o la sinrazón se adueña de cualquier causa, pierde su legitimidad. No dudo que se pueda poner en marcha el nuevo RevalMed como se ha presentado. Pero ¿cuánto durará?

“No le auguro mucho futuro a una iniciativa de espaldas a la realidad y que permanece sorda ante la extraordinaria oportunidad que se presenta”

Vendrá un ministro o ministra que crea en el liderazgo de España en evaluación económica, que crea en la transparencia y en el país. No le auguro mucho futuro a una iniciativa de espaldas a la realidad y que permanece sorda ante la extraordinaria oportunidad que se presenta.

Se puede legislar y regular sin tener en cuenta a la oposición. La democracia proporciona esta manera de conseguir que se aprueben leyes que les corresponde a los que consiguen mayorías parlamentarias. Pero lo que no se puede hacer es regular a espaldas de todo el sector sanitario.

Los 300 firmantes que reclaman un organismo de evaluación económica de medicamentos son el cuerpo de conocimiento de nuestro país. Y cada vez se les va uniendo más personas de distintos ámbitos.

Dar la espalda a sus opiniones y recomendaciones sólo es fruto del empecinamiento y la obstinación, y son formas que no consiguen convencer. Por eso, creo que el ministerio avanzará con la evaluación y reclamará los fondos de Bruselas para crear un organismo referente que tenga, por qué no, su sede en Barcelona.

Barcelona, sede de un organismo evaluador.

De esta manera, la aprobación y financiación de medicamentos tendría un eje Madrid-Barcelona que es bueno para el país. En ambas ciudades se concentra la sede de las principales compañías farmacéuticas, y los españoles nos merecemos que la territorialidad sea más que una idea vaga: concretemos.

“No fue posible la Agencia Europea del Medicamento, un sueño frustrado pero que sirvió para unirnos a todos”

Barcelona es un centro de cultura, comercio y vanguardismo desde el siglo XIX, junto a otras ciudades pujantes del Estado. Sus ciudadanos, todos, se merecen la prometida sede de un organismo relevante. No fue posible la Agencia Europea del Medicamento, un sueño frustrado pero que sirvió para unirnos a todos. Los que lo rechazaron fueron países que apostaron por Holanda.

Pero ahora tenemos la oportunidad de situar a Barcelona en el centro de la decisión en un ámbito, la economía de la salud y la evaluación de medicamentos, donde posee una larga trayectoria. Muchos expertos y expertas de otras partes del país colaboran desde su conocimiento al avance de la evaluación económica, y coincidirán en el liderazgo de Barcelona.

“¿Vamos a seguir defendiendo que la mejor forma de realizar la evaluación económica no es crear un organismo evaluador…?

Farmacéuticos de hospital, gestores, médicos, economistas, profesores universitarios y catedráticos…y así hasta trescientos en unos días. ¿Vamos a seguir defendiendo que la mejor forma de realizar la evaluación económica no es crear un organismo evaluador a la altura de los mejores de Europa?