En un tiempo donde desde Europa se ha venido hablando, mucho y en profundidad, sobre la renovación de la legislación farmacéutica continental, de manera paralela ha prosperado otro gran debate con una importancia igualmente capital, también contenida en la propuesta normativa. Así, desde el consenso y a una velocidad más que óptima, se ha procurado el avance frente a la que muchos consideran que será la próxima gran pandemia y que ya es, de facto, un importante problema de salud pública: las resistencias antimicrobianas.

Lo ha hecho, más concretamente, en el marco de la reunión de ministros de sanidad de la Unión Europea, Epsco por sus siglas en inglés, celebrada en Luxemburgo. Su consecuencia directa ha sido que el Consejo de la UE haya adoptado la propuesta de la Comisión para reforzar la acción de la UE contra la resistencia a los antimicrobianos, aprobada en la Eurocámara en el arranque del mes de junio, aunque auspiciado desde marzo.
Lo celebraba la comisaria de Salud y Seguridad, Stella Kyriakides, que en sus declaraciones tras el acuerdo destacaba la máxima urgencia y determinación para proteger a los ciudadanos en este nivel, abundando en el tiempo récord en que la propuesta ha recorrido todos sus pasos. En este sentido, y sobre todo desde la pandemia de COVID-19, los organismos continentales y su estructura, tanto institucional como parlamentaria, viene dando ejemplo sobre cómo resolver cuestiones de manera rápida, eficaz y coordinada.

Kyriakides ha celebrado el “tiempo récord” en que la propuesta de medidas relativa a la RAM ha prosperado

La recomendación aprobada busca así ayudar a combatir la RAM en los campos de la salud humana, animal y ambiental, siguiendo el llamado enfoque One Health. Aún más allá pretende ir el paquete farmacéutico europeo, pendiente de debate tras la propuesta de la Comisión, con la idea de proporcionar “bonos transferibles de exclusividad” a los desarrolladores de nuevos antimicrobianos revolucionarios. El objetivo es dar un año adicional de protección de datos a los ‘culpables’ de la generación de la innovación disruptiva en este campo.

En definitiva más incentivos, los que viene demandando la industria, para aportar su granito de arena en la lucha contra las multirresistencias. Lo importante, como siempre, es seguir aunando esfuerzos entre todos los actores y no poner palos en la rueda: “Este es el camino”.


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