Durante la jornada ‘El cáncer en España. Las prioridades y propuestas para afrontar los retos de 2023’, celebrada en el Congreso de los diputados, portavoces de la ‘Asociación Española de Cáncer de Mama Metastásico’ alzaron la voz para recordar «la felicidad» que sienten cuando en este tipo de encuentros parlamentarios, sociedades científicas y administraciones se alinean para situar a la enfermedad oncológica en el punto de mira.

Sin embargo, tal y como denunciaron, «llegan al hospital y ven otra realidad diferente». Los retos, objetivos y prioridades no se pueden quedar en papel mojado. La mayor celeridad en la llegada de las nuevas oportunidades de terapéuticas se ha convertido en una urgencia ante una realidad que también lo es: cada día fallecen 315 personas por cáncer en España.

En este sentido, los representantes de la Cámara Baja insistieron en acelerar la aprobación de fármacos desde la transparencia, así como “quitar un poco la economía de la ecuación y ver todas las ventajas que da la investigación básica y traslacional”. De la misma forma, denunciaron que la incorporación de la innovación terapéutica «plantea trabas con el IPT» cuando la EMA ya ha autorizado un medicamento. «Deberíamos tener un sistema de transparencia para saber en todo momento en qué parte del procedimiento se encuentra la incorporación de ese fármaco», resaltaron.

Esta jornada ha tenido lugar en el mismo mes en el que Comisión Europea y OCDE han lanzado los ‘perfiles’ de los 27 Estados miembro, como parte del Registro Europeo de Desigualdades en Cáncer. Como buena noticia, la mortalidad total por cáncer ha disminuido en un 11 por ciento desde 2011 en España, sobre todo entre los hombres (14 por ciento), lo que supone una reducción más rápida que la media de la UE (8 por ciento).

En contrapunto, resuenan las tasas de mortalidad desiguales entre Comunidades Autónomas (CC. AA.). Por ejemplo, mientras que Madrid se sitúa a la cabeza, siendo la región con la tasa global de mortalidad por cáncer más baja registrada en 2019 (199 por cada 100.000 habitantes) y situándose en el nivel del país con mejores resultados de la UE, Asturias es la peor parada: tiene la tasa más alta (248 por cada 100.000 habitantes), que está próxima a la media de la UE.

Esto se debe resolver, como señalaron los especialistas que participaron en el encuentro de CANCER NOW. Tanto el diagnóstico como el tratamiento tiene que ser correcto y equitativo en toda España.


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