| viernes, 20 de abril de 2018 h |

La entrada de innovaciones en la financiación pública es posible ‘innovando’ en modelos de gestión razonables

cuando me despedí este 17 de abril de la Comisión Permanente de Farmacia les recordé que en 2012 había terror por financiar la innovación y se ha demostrado que se puede financiar la mayor parte de la innovación con modelos de gestión razonables. No hay que tener miedo”. Este es un extracto de la interesante entrevista que ha concedido a EG Carlos Lens, subdirector general de Calidad del Medicamento y Productos Sanitarios del Ministerio de Sanidad, ahora que se ha conocido su cese.

No cabe duda que, como como parte implicada, Lens sabe muy bien todo lo que se cocina a la hora de fijar precios y decidir la financiación de medicamentos —interesante también su creencia de que a España le “sobra” regulación en materia de precios—. Lens sitúa esa época de “terror” en 2012, año en el que, no conviene olvidar, el año de pleno apogeo de la crisis económica que sacudía España y en el que llegó a planear sobre el ambiente un rescate económico.

Es por ello que quizá ese terror al que alude Lens estaba muy ligado a ese contexto y a la necesidad de hilar fino en la toma de decisiones que no pusiesen en una (mayor) delicada situación la sostenibilidad del SNS.

Ahora bien, es indudable que, como también reconoce Lens, el paso del tiempo ha corroborado que la introducción de los medicamentos innovadores en la financiación es perfectamente compatible con la sostenibilidad de la Sanidad. Basta con, valga la redundancia y como se ha venido haciendo, con innovar y pensar nuevos modelos de gestión y financiación. Ahí tenemos, como uno de los ejemplos más novedosos, las voces que reclaman un mayor chance para de los modelos de pago por resultados en salud. O el modelo que acaba de estrenar el Ministerio para financiar un fármaco huèrfano y que tiene en el seguimiento de los resultados en vida real su principal eje.

Y es que, si se quiere —y nadie debe dudar que las Administarciones quieren— se puede. ¿Quién dijo miedo?