La farmacia afronta un futuro prometedor, en el que los servicios asistenciales y la innovación se perfilan como esenciales en el día a día de la botica. Y es que la farmacia asistencial está más fuerte que nunca. Muestra de ello es el X Congreso Nacional de Farmacéuticos Comunitarios y II Reunión Internacional de Farmacéuticos Comunitarios, que la Sociedad Española de Farmacia Clínica, Familiar y Comunitaria (SEFAC) ha organizado del 5 al 7 de mayo en Madrid. Un encuentro donde la profesión ha podido debatir sobre los retos a futuro, así como analizar el camino ya andado. Una edición que ha contado con más de 60 sesiones, en las que ponentes de primer nivel nacional e internacional impartieron contenidos basados en la evidencia científica, la práctica profesional y la actualidad sanitaria de la farmacia comunitaria.

La pandemia ha supuesto un punto de inflexión para la profesión farmacéutica. La sociedad ha podido ser más consciente del papel que la botica realiza en términos asistenciales y, sobre todo, las autoridades han comenzado a visibilizar una farmacia más allá de la dispensación de medicamentos. La realización de test, la atención farmacéutica en las épocas más duras de la crisis sanitaria han sido tan solo algunos de los ejemplos de lo que la botica puede ofrecer. En definitiva, se han apreciado todas sus fortalezas.

Ahora queda por delante poner soluciones a las amenazas y debilidades, y desarrollar todas las oportunidades que se presentan. Precisamente los expertos participantes en la mesa de debate ‘La farmacia comunitaria ante el espejo: análisis DAFO-CAME’, realizaron una radiografía perfecta que supone el punto de partida para desarrollar la farmacia asistencial del futuro.

Una farmacia que salga de su zona de confort, y que lo haga con confianza, con unidad con el resto de agentes implicados, apostando por las sinergias y que apueste por el desarrollo de los servicios asistenciales. Todo ello con la mirada puesta en el objetivo común: el paciente. Las bases están puestas. Organizaciones como SEFAC, los distintos Colegios y el CGCOF llevan muchos años trabajando para poder alcanzar las metas asistenciales que los farmacéuticos demandan. Ahora es el momento de pasar a la acción. La sociedad se lo merece y las autoridades deben ponerse manos a la obra.