Las vacunas de COVID-19 adaptadas comienzan a aprobarse

Pfizer, Novavax y Moderna avanzan con las autorizaciones de la EMA

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Durante el verano no se ha interrumpido la actividad regulatoria y las compañías innovadoras en vacunas de COVID19 han avanzado. La primera en recibir el visto bueno del CHMP ha sido Comirnaty, de Pfizer. Novavax está en el camino con su vacuna adaptada a la variante XBB que  es eficaz contra las subvariantes EG.5.1 y XBB.1.16.6. Moderna, por su parte, también ha informado que su vacuna reformulada es eficaz muestra aumento de los anticuerpos neutralizantes) contra las variantes EG.5 y FL.1.5.1.

Las recomendaciones del ECDC y la EMA, que la OMS ha reforzado, insisten en que Ómicron XBB.1.5 está relacionada con las variantes actualmente circulantes. Esta recomendación permitirá adaptar las vacunas y alcanzar una elevada protección frente a la COVID-19, y responde al seguimiento estrecho de las variantes en todo el mundo. Tambien se ha confirmado que el linaje XBB presenta una mayor transmisibilidad en comparación con otros linajes. El aumento de los test de antígenos en farmacias está confirmando un repunte de los contagios de COVID19.

Recomendaciones de ministerio de sanidad

La Comisión de Salud Pública, que representa a todas las CCAA y coordina el ministerio de sanidad, aprobó en julio de este año el plan vacunal para 2023-2024. Este plan contempla la utilización de vacunas adaptadas a las nuevas variantes. Sin embargo se insiste en administrar una vacuna no adaptada, como la de Hipra, como dosis de recuerdo en dos grupos: sanitarios y mayores de 60 años. Cuando el interés por un relato político entra en juego, todo parece justificar y recomendar lo absurdo. El Gobierno en funciones ha vendido el relato de que España iba a tener su vacuna de COVID19, y lo ha convertido en una medalla para algunos que buscan el rédito político. No es fallo de nadie ni es un fracaso que la vacuna de Hipra no llegue a la temporada 2023-2024 actualizada.

Menos protección a vulnerables

Francamente, es indiferente la bandera que tenga la vacuna desarrollada de COVD-19, sino que sea eficaz. El desarrollo de la vacuna de Hipra no es mérito de ningún Gobierno, sino de Hipra. Sin embargo, ahora debe competir en un mercado que exige ser el mejor, esto es, tener adaptada tu vacuna a las exigencias de los organismos internacionales.

“No es fallo de nadie ni es un fracaso que la vacuna de Hipra no llegue a la temporada 2023-1024 actualizada”

Las reacciones de los expertos y expertas españoles al anuncio de la posible vacunación de Hipra no se han hecho esperar. En redes sociales y en los foros científicos alertan de la barbaridad de querer administrar una vacuna que no cumple con las recomendaciones. Con toda probabilidad, los sanitarios no se vacunarán con Hipra si se les obliga. Y si se consigue ocultar a los mayores de 60 años la escasa eficacia de Hipra con las cepas actuales, estamos incrementando el riesgo de que contraigan COVID-19 los más vulnerables. Un riesgo que sólo lo justifica la conveniencia política de un relato sobre una vacuna española, que a nadie le importa.

Por supuesto, seguimos sin Agencia de Salud Pública y sin un comité de expertos que le explique a los políticos de turno qué características deberían tener las vacunas de COVD-19 a administrar.

“no nos hemos parado a debatir en sede parlamentaria de una manera constructiva cómo hemos afrontado la crisis de COVID-19 y qué hemos aprendido”

Sin “lecciones aprendidas”

Y lo que es más incomprensible todavía, no nos hemos parado a debatir en sede parlamentaria de una manera constructiva cómo hemos afrontado la crisis de COVID-19 y qué hemos aprendido en España. El parlamento Europeo ya lo ha hecho, han aprobado un informe COVID-129 tras 6 meses de comision y comparecencias de expertos, aprobado por amplia mayoría (con apoyo de Populares y Socialistas).

En España, el complicado contexto político tras las las elecciones nos invade de incertidumbre. Esperemos que un Gobierno que salga del Congreso, o los parlamentarios en Senado y Congreso, voten a favor de esa auditoría sobre COVID-19 prometida y que nunca llegó. Tan sencillo como crear una comision parlamentaria que facilite que expertos y expertas sanitarias puedan dar su opinión sobre la gestión de COVID-19 en sede parlamentaria y se elabore un informe.