La inversión en sanidad, más allá de un Gobierno

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El próximo 28 de mayo tendremos las elecciones municipales y las  autonómicas en doce CC.AA. La sanidad es la principal inversión (que no gasto) en cada autonomía, como muy bien dijo el ministro de sanidad José Manuel Miñones en su toma de posesión. A pesar de ello, puede sorprender la poca concreción de programas, en general, de los distintos de los principales partidos políticos.

“Los programas electorales del 28M concretan poco la principal partida presupuestaria, la sanidad”

Pero esto tiene una exlicación: los partidos de Gobierno en cada Comunidad y Región ya han demostrado sus capacidades, y la oposición de cada uno, trata de buscar generalidades más que entrar en propuestas concretas. En este sentido, los programas no detallan qué harán con la principal partida presupuestaria que es la sanidad.

Por supuesto, el refuerzo de la Atención Primaria está presente en los programas,  todo un reto que tienen todos las autonomías ya afrontan con distintas acciones y eficacia. Pero poco más, no hay posibilidad de hacer nada más que asegurar que la asistencia sanitaria sigue proporcionándose en este contexto post pandémico de demoras y desajustes que sufre toda España.

” el margen de maniobra [de una CC.AA.] depende de que los PGE les permitan una mayor capacidad sanitaria”

La sanidad, cuestión de Estado

Sí, las CC.AA. son expertas en gestionar la sanidad con recursos siempre escasos. Y su margen de maniobra depende de que los Presupuestos Generales del Estado (PGE) les permitan una mayor capacidad sanitaria. La financiación de la sanidad no es del gusto de ningún partido en los Gobiernos autonómicos. Valencia se queja de la población flotante que atiende. Madrid estima en 800.000 personas que viven en la capital ocasionalmente y son atendidas sin recibir financiación, y las zonas rurales como Castilla y León y Castilla-La Mancha se afanan en explicar la complejidad de su extensión territorial con el envejecimiento que aumenta la morbimortalidad.

Y ningún Gobierno de España ha sido capaz de ofrecer una financiación sanitaria que permita atender a los principales retos de la sanidad que son: recursos humanos, infraestructuras, tecnología y medicamentos. Y dentro de éstos, el refuerzo de la atención primaria.

La sanidad es un asunto que deben solucionar las Autonomías con poca empatía del Gobierno central de turno. ¿Cambiará esto algún día? ¿Es posible que, al ser un servicio proporcionado por las Autonomías, la financiación de la sanidad no vaya nunca a preocupar al Gobierno central?

“La sanidad es un asunto que deben solucionar las Autonomías con poca empatía del Gobierno central de turno”

Los programas electorales del 28M

No, los programas electorales del 28M no entran en aspectos demasiado concretos de la sanidad. Y no lo hacen porque tratarán de seguir ofreciéndose una asistencia sanitaria por encima de lo que permiten los presupuestos que tienen las distintas CC.AA.

La demanda de atención sanitaria tiende al infinito, por la gratuidad y su necesidad. Factores socio demográficos y la salida de la pandemia han elevado la tensión asistencial aún más. Pero hay que decir que los deberes se han hecho razonablemente bien por muchas CC.AA. Y las personas que estén disgustadas lo reflejarán, en su caso, en su voto: la salud es la mayor preocupación de los ciudadanos, por delante de la economía, el paro o la guerra, según una encuesta reciente.

Ideología y sanidad

Partidos opuestos ideológicamente prometen una “mayor inversión” en sanidad. VOX incluye en su programa destinar más recursos económicos a sanidad. Por su lado, Podemos afirma que propone que la sanidad tenga una inversión “similar a otros países de nuestro entorno” en relación al PIB del país, detallan en su programa electoral.

Sin embargo, nada de esto está en poder de ser resuelto por las autonomías, sin que un Gobierno de España decida sentarse con las 17 CC.AA. y dotar a la sanidad de una financiación adecuada.

Seamos sinceros: la sanidad que se financia de manera adecuada deja poco margen a la ideología. Se trata de gestionar bien la sanidad, y eso no tiene poca carga ideológica. Pero vemos que la sanidad tiene una disputa ideológica ficticia, forzada, incluso inventada, que se desconecta de la realidad de los pacientes. Lo que le importa a los pacientes y familiares no es el modelo de gestión sino que haya buena gestión y los presupuestos sean suficientes y se gestionen bien. Por mucho que se empeñen algunos. Y los profesionales sanitarios quieren salarios adecuados.

“Sin pacto de financiación entre Gobierno y Autonomías el problema seguirá sin resolver”

La promesa de más inversión

Lo que es relevante es la inversión, y eso no es una promesa que puedan hacer solamente las autonomías, aunque algunas se lancen a ello haciendo grandes esfuerzos. Los gobiernos sucesivos de España, que no proporcionan la asistencia sanitaria por estar transferida, deciden sobre su gasto. Esto provoca que las CC.AA. se sitúen en modo “restricción” y comprometen la atención sanitaria.

Sin pacto de financiación entre Gobierno y Autonomías el problema seguirá sin resolver. Y esto no forma parte, a día de hoy, de ninguna propuesta de ningún partido político.

Es posible que en los próximos meses, ante las elecciones generales  de finales de este año, veamos propuestas en sanidad reales, sin ideología de manual de bolsillo. Pero sólo una es relevante: más financiación para las autonomías. Y sólo hay una forma de hacerlo, priorizar la sanidad sobre otros retos. Sin salud no hay economía, ni trabajo, ni vivienda, ni educación, ni justicia, ni defensa.