Premios Fundamed

El coronavirus ha puesto de manifiesto lo frágil que es nuestro modo de vida. El mundo entero va directo a la parálisis casi total, dispuesto a reecontrarse con otra crisis económica de proporciones monumentales. A la otra vertiente de esta crisis, a la sanitaria, no se la espera. La tenemos ya entre nosotros, avanzando con una decisión implacable. Y seguirá avanzando en los próximos días, porque ninguna de las medidas que se puedan adoptar ante un enemigo invisible, como éste, tienen un impacto inmediato.
Quedan días complicados si, como apuntan las previsiones, el pico de contagios en España llega a finales de marzo. Ante una crisis que evoluciona por horas (al cierre de esta edición se adelantaba ya el estado de emergencia decretado por Pedro Sánchez), los mensajes deben ser serenos y dirigidos a un único fin:la unidad total. Los intereses electoralistas deben pasar a un segundo plano, y los prejuicios deben ser desterrados para aprovechar el potencial y el buen hacer de todos.

No están muy lejanos en el tiempo ejemplos de la aportación del sector privado en crisis sanitarias

Hay mucho potencial y buen hacer en el sector privado de este país: está el potencial investigador de la industria; el potencial de la farmacia como puntos de información rigurosa para los ciudadanos y, eventualmente, en la detección de casos sospechosos; y el potencial del sector sanitario y asegurador a la hora de asumir determinados costes y colaborar con el sistema público, cuyos recursos están, literalmente, al límite.
No están muy lejanos en el tiempo buenos ejemplos de la aportación de estos agentes en pasadas crisis sanitarias. Tenemos brotes como el del síndrome respiratorio agudo grave (SARS, en inglés), de 2002/2003; la gripe aviar (virus H5N1), de 2004/2006; o, más recientemente, de la gripe A o gripe porcina (virus H1N1), de 2009/2010.
En esta ocasión, el sector ha vuelto a asumir su responsabilidad y se ha puesto a disposición de las autoridades sanitarias. Enla Comunidad de Madrid, esta colaboración ya está en marcha y nada menos que 102 hospitales público-privados marchan juntos, bajo la batuta del Gobierno regional, para abordar esta ya declarada pandemia… Todo un gesto que puede (y debe) repetirse en otras comunidades autónomas y por el Gobierno central.