Asistimos a una hiperreacción con el Covid-19 y su prevención, y cada día en los hospitales se producen contagios inmunoprevenibles

Una treintena de representantes y especialistas sanitarios, la mayoría preventivistas de hospitales de España, se han dado cita en el III Foro de Vacunas. Se da la paradoja de que se trata de concienciar en vacunas que sí están disponibles, cuando el mundo hiperreacciona ante la expansión del covid-19, sin vacuna a la vista. La necesidad de concienciar más en la vacunación de personas en grupos de riesgo cada día presentes en los hospitales es real, y es ahora. Enfermos oncológicos, trasplantados o con patología cardiovascular son algunos ejemplos.

Prevenir contagios en pacientes ingresados

Todos ellos tienen la posibilidad de prevenir sus contagios mediante vacunas de distinta naturaleza. El ministerio publicó un documento en Julio de 2018 extraordinario. Su coordinadora, Aurora Limia, del Area de Programas de Vacunación dentro de la DG de Salud Pública del Ministerio de Sanidad, ha conseguido aglutinar a una veintena de las principales Sociedades Científicas que revisaron y avalaron el trabajo del grupo de expertos.

Trasplantes, VIH positivos, cáncer, tratamientos con inmunosupresores, diabetes, hemofilia…y así hasta una lista larga de enfermos crónicos ingresados en los hospitales. Tabaquismo, obesidad, enfermedad inflamatoria crónica se suman a esta larga lista. Todos ellos están en riesgo, mucho más que de ser infectados por el Covid-19, pero no hay la adecuada concienciación.

Un buen informe

El informe es riguroso y en su elaboración se han revisado las recomendaciones de la OMS, de los comités de vacunas de países de nuestro entorno o del ECDC. Las personas con inmunodeficiencias son un grupo de especial riesgo en infecciones inmunoprevenibles, y cada día, en los hospitales españoles se pierde la oportunidad de vacunarles y evitar infecciones prevenibles.

La población se encuentra anestesiada ante un problema real: los pacientes ingresados sin vacunar. Preocupa más la casi pandemia de Covid-19. Una paradoja.

El documento aclara qué protección mediante vacunación hay que hacer con cada grupo de riesgo. Por eso, el documento aclara que su contenido es “dirigido a profesionales de la salud pública con responsabilidad en la ejecución y gestión de estrategias de vacunación”.

Un informe de qué hacer, que cuesta implementar

Pero el problema reside en la dificultad para implementar esta estrategia aprobada por la Comisión de Salud Pública de las 17 CC.AA. en Julio de 2018. Por eso, mucho deben decir al respecto las consejerías de sanidad. Sin medios, los preventivistas sienten que su tarea no es una prioridad en los hospitales, y que su trabajo se dificulta por la falta de recursos.

Muchas enfermedades inmunoprevenibles para personas con riesgo de contraerlas están disponibles en los hospitales. Aún no se dispone de una vacuna para el covid-19.

No obstante, las sociedades científicas, aunque concienciadas, no contemplan la vacunación entre sus prioridades asistenciales y les falta que la información sobre dicha vacunación llegue a los especialistas.

La Atención Primaria resulta clave, junto al personal de enfermería, cuando el paciente hospitalario recibe el alta, y necesita saber si se le ha vacunado y de qué, para no duplicar una vacunación.

Y los pacientes, que no suelen preguntar sobre cómo prevenir enfermedades transmisibles a sus médicos, deberían ser proactivos. Por eso, las asociaciones deberían centrar esfuerzos en informar a sus pacientes de riesgo para que pregunten a sus médicos sobre qué vacunas necesitan.

Experiencias positivas: Galicia

Afortunadamente, tenemos experiencias positivas de sensibilización e implicación de los preventivistas en la vacunación en grupos de riesgo. En Galicia, el registro del historial del paciente cuenta con un apartado de vacunas en “pacientes de riesgo”. Los especialistas facilitan la tramitación de las vacunas que solicita el servicio de farmacia a la Dirección General de la Consellería de Salud.

Se trata de sensibilizar a todos en un problema que tiene anestesiados a la misma población que se exacerba ahora con la casi pandemia de Covid-19. Que alguien trate de averiguar la morbimortalidad de las enfermedades inmunoprevenibles en los pacientes de riesgo hospitalizados en España. La cifra asustará.