Gripe, SARS-CoV-2 y nuevos virus…¿todos juntos en septiembre?

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Las enfermedades víricas inmunoprevenibles cuentan con sus vacunas. Es imprescindible una correcta identificación de los problemas en las coberturas actuales (especialmente por el posible rebrote del sarampión) y de la gripe estacional en septiembre. La idea del ministerio de alcanzar el 80% de la cobertura vacunal de la gripe en población de riesgo cuenta con el reto adicional de solicitar y administrar las vacunas en tiempo record. No podemos enfrentarnos a la gripe comun y a la Covid-19 al mismo tiempo.

No es hipótesis, es una realidad, la gripe común y el SARS-CoV-2 ya han coexistido, y eso también ha sido el origen de mucha confusión que nos impidió anticiparnos. En septiembre volveremos a afrontar una nueva ola de ambos virus: el de la gripe común estacional y el rebrote de la Covid-19.

El aumento de los casos de sarampión es un riesgo por las bajas coberturas.

Por otro lado, están bajando las coberturas vacunales de muchas infecciones virales potencialmente epidémicas, hasta ahora controladas, hasta niveles peligrosos.

La necesaria cobertura vacunal del 97% de sarampión, por ejemplo, está reducida a un 80% en algunas zonas y esto puede tener características desastrosas al impedir el efecto rebaño protector. Una cobertura de sarampión por debajo del 95% hace perder la inmunidad de grupo. Muchos se infectarán de sarampión en estas circunstancias, niños inmunocomprometidos en su mayoría, que no pueden ser vacunados con virus atenuados.

Sería una pandemia sobre otras epidemias de distintos virus, que podrían e extenderse a otros países. El actual periodo de confinamiento que nos protege dela SARS-CoV-2 también lo hace de otros virus, pero es necesario recuperar la vacunación, los calendarios y la normalidad preventiva.

Contra muchos virus sí hay vacunas

A diferencia de la Covid-19, cuya vacuna aún esperamos, se trata de vacunas que ya existen y están en el calendario vacunal común (sarampión, rubéola, parotiditis, etc.) y de otras que algunas CC.AA. las incluyen en sus calendarios (neumococo, meningococo, etc) pero que el confinamiento ha provocado que las vacunaciones bajen. Las razones son varias pero no están claras.

El miedo de los padres al contagio de los niños, si se les lleva a un centro a vacunarse, el miedo de los propios adultos o la prevención de muchos médicos. En este último caso se trataría de que algunos médicos retrasan las vacunaciones a la “normalización” de la actividad asistencial.

Vacunar a un 80% de la población de riesgo de la gripe común sería un éxito sin precedentes de salud pública.

Para proteger a la población de distintos brotes de virus inmunoprevenibles es necesario replantear cómo se está vacunando.

La gripe común entra en escena

Un objetivo muy razonable que contempla el ministerio de sanidad es alcanzar entre un 70 y un 80% de cobertura de la gripe común (el último dato disponible es de un 54,2% en 2018-2019) en población de riesgo gripe. Supone adquirir más de 5 millones de dosis adicionales, sobre las casi 8 millones que se pedían en España.

Seria un éxito sin precedentes de salud pública adquirir las vacunas y admistrarlas. De esta forma, impediríamos que la gripe común oculte casos de la Covid-19, y eso sólo lo podemos conseguir incrementando la vacunación en población de riesgo, como mayores de 65 años o enfermos crónicos. Algunos proponen estudiar la vacunación de la gripe común en niños en determinadas zonas.

No podemos ser eficaces en la detección temprana de Covid-19 con un brote de gripe simultáneo.

Esta cobertura vacunal debe hacerse pronto y rápido. Pronto, porque debe hacerse una vez se tenga la vacuna contra la gripe estacional producida sin demora: no podemos ser eficaces en la detección temprana de Covid-19 con un brote de gripe simultáneo. Por eso es necesario anticipar a vacunación de la gripe común.

Ideas creativas para vacunar

Para eso se debe poner sobre la mesa cualquier plan o idea creativa que aporte formas de vacunar a más gente en menos tiempo: es hora de ser tanto rigurosos como creativos. Alemania y Reino Unido han instalado hospitales que vacunan en la actualidad, evitando así el rechazo a ir a los centros sanitarios en la actualidad y eliminando riesgos. Con respecto a las vacunaciones actuales, nadie quiere que aparezcan brotes de otros virus, viejos conocidos, que cuentan con vacunas eficaces

Mientras pensamos en planes de retorno a la actividad asistencial normalizada, el problema de hacer frente tras el verano a brotes de distintos virus por disminución de la cobertura vacunal puede ser una cerilla arrojada sobre un bidón de gasolina. La vuelta de los niños de 1 y 2 años a las guarderías debe hacerse con la seguridad de que están vacunados.

Lugares nuevos para vacunar…las farmacias.

Y un viejo debate aparece de nuevo. ¿En dónde se puede proceder a vacunar de manera ágil y rápida a la población de forma puntual y con el apoyo de todos los sanitarios? Sí, la farmacia y la enfermería están abocados a facilitar un plan para vacunar a la población de la gripe común en un corto espacio de tiempo, juntos. La prueba piloto de Girona puede ser un ejemplo a recuperar.

Porque de ello depende que se salven vidas. Expertos en enfermedades infecciosas, salud pública, pediatría y prevención, junto a altos responsables de la sanidad en España, han coincidido recientemente en esta idea. O facilitamos la vacunación antigripal, o los millones de dosis adicionales adquiridas se quedarán sin administrar o lo harán demasiado tarde.