Así está España ante las prioridades sanitarias de su presidencia de la UE

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El Gobierno de España ha ido haciendo público sus prioridades en materia de salud de la presidencia europea que comenzará en julio, tras la de Suecia. España iniciará una “terna” de presidencias que se coordinan entre sí: le sucederán Bélgica y Hungría, ambos en todo 2024. Ya se están produciendo reuniones de coordinación entre estos tres países.

El ministerio de sanidad de España coordinará las reuniones del Consejo con los otros 26 Estados miembro. En estos últimos meses desde el ministerio y con declaraciones públicas se han anunciado las siguientes cuatro prioridades en materia sanitaria de la presidencia española: lucha contra la resistencia antibiótica, estrategia farmacéutica europea, VIH y lucha contra el cáncer. ¿Cómo está España en estos cuatro aspectos y qué puede ofrecer a la Unión Europea?

Sobresaliente: resistencias antibacterianas

España lidera desde la Aemps y en coordinación con una amplia base de sociedades científicas y profesionales, los programas de resistencia a los antibióticos. Se trata de hacer frente a una prioridad de salud mundial que incluye programas de seguimiento, uso y control de antibióticos a nivel hospitalario y en atención primaria.

Por la parte de la innovación, la Unión Europea está estudiando modelos de incentivos para el desarrollo de nuevos antibióticos.

España es un referente en programas como el PROA (programas de optimización del uso de antimicrobianos) y su Plan Nacional frente a las resistencias a los antibióticos (PRAN) está siendo un éxito.

“España tiene mucho que mostrar a los Estados de la UE en materia de lucha contra las resistencias”

El trabajo de sociedades como SEFH y SEIMC, así como el resto de sociedades y especialistas, y la coordinación con las autonomías es parte del éxito. En una etapa más, ahora se avanza en los estándares de calidad, con indicadores que nos den información de cómo avanzamos en la lucha contra la resistencia a los antibióticos. Una nueva herramienta de trabajo que se suma a los planes en marcha.

España tiene mucho que mostrar y que ofrecer a los Estados miembros de la UE durante su presidencia en materia de lucha contra las resistencias.

Apoyo del Gobierno de España al sector

El encuentro del pasado diciembre entre el Gobierno de España y compañías del sector en Moncloa fue de gran trascendencia. La reunión interministerial incluyó no sólo al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, sino a las ministras de industria, Ciencia y Sanidad.

Sobre la mesa las inversiones de 8.000 millones de euros del Plan Estratégico 2023-25. Se trata de impulsar un sector intensivo en empleo altamente cualificado, que contribuye a la balanza de exportaciones de manera positiva (con una fuerte presencia industrial) y que es responsable del 86 % de toda la inversión en ensayos clínicos, y del 60% de la inversión en I+D del sector. El Gobierno ha querido afianzar con este encuentro el liderazgo nacional en ensayos clínicos y potenciar la investigación traslacional y preclínica.

También se abordó en la reunión avanzar en la colaboración en una inversión sostenible que permita impulsar el acceso rápido y equitativo de los pacientes a los nuevos medicamentos.

VIH: Una coordinación eficaz

Tanto en materia de prevención como de atención, el VIH en España es otro modelo de éxito. Lucha contra la no discriminación, estrategias de prevención en poblaciones de riesgo, pruebas diagnósticas de VIH accesibles y anónimas, atención sanitaria e innovación farmacológica se han combinado para una lucha eficaz contra el VIH.

Junto con la lucha contra las hepatitis virales, y especialmente la hepatitis C asociada a infección por VIH, los programas están siendo un éxito.

La lucha contra el VIH cuenta con coordinadores en las autonomías y en el ministerio de sanidad, y se ha implicado a la farmacia comunitaria en muchas ocasiones (programas de cribado), campañas de prevención del VIH en poblaciones de riesgo y una estrategia de apoyo a la innovación.

Todo es mejorable y aún se escapan personas VIH positivas, pero las tasas de incidencia por 100.000 habitantes siguen bajando en España. Tras más de 40 años de epidemia España tiene un notable alto en al abordaje del VIH.

Cáncer: ahora o nunca

Costó pero, al final, el cáncer, una de las 5 misiones europeas, se ha convertido en el cuarto anuncio de la prioridad de la presidencia española. Que sea una prioridad para la presidencia española se debe, sin duda, al Beat Cancer Plan (“Plan de Lucha contra el cáncer”) de la UE. Dotado con 4.000 millones de euros, la agenda europea es una buena razón, pero no la única, para que España dedique atención política al cáncer.

Las CC.AA. realizan un esfuerzo asistencial extraordinario y aplican sus planes autonómicos de cáncer. La Estrategia Nacional de Cáncer resulta un documento que, tras su publicación por el ministerio, requiere permanente actualización y coordinación.

“el cáncer no tiene una coordinación en el ministerio de sanidad que puedA ejercer un liderazgo con las CC.AA.”

España lidera la investigación clínica en cáncer en Europa, y tenemos el tejido para impulsar ese liderazgo aún más, aprovechando todos los grupos de investigación en red y toda la colaboración público-privada que se estimula desde la UE en materia sanitaria.

Pero el cáncer no tiene una coordinación en el ministerio de sanidad que pueda ejercer un liderazgo con las CC.AA. Las CC.AA. no conocen, por boca del ministerio, los programas europeos en materia de cáncer.

No se discuten estos asuntos en el CISNS y no hay una comunicación permanente y ejecutiva con los coordinadores de los planes autonómicos de cáncer.

No existen grupos de trabajo activos sobre temas tan relevantes como investigación en cáncer, trabajo en redes o medicina personalizada. España suspende en preparación para abordar este reto que afecta cada año a más de 260.000 personas en España y que es una prioridad parlamentaria. Urge ponerse a trabajar y recuperar el tiempo perdido.