Aprobación de la Ley de Farmacia: la inquietante e inconsistente oposición parlamentaria en Madrid

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Enrique Ruiz Escudero, consejero de sanidad, en el centro flanqueado por el presidente del COF de Madrid, Manuel Martinez del Peral, y Elena Mantilla, directora general de inspección, ordenación y estrategia sanitaria de la Comunidad de Madrid.

La ley de Farmacia de Madrid se ha aprobado por mayoria absoluta con la oposición de los grupos de izquierda de la Asamblea, incluyendo el Grupo Socialista, Más Madrid y Unidas Podemos. La pugna política ha dejado de tener nada de constructivo en España, y aunque no es una novedad, sigue soprendiendo. Mientras que Dinamarca anuncia un Gobierno de coalición de socialdemócratas y centro derecha, en España seguimos asistiendo a lo peor de la política: la falta de acuerdos y, aún peor, la ausencia de diálogo en los temas relevantes.

La Ley de Farmacia de Madrid ha sido aprobada por la mayoría parlamentaria del Partido Popular y Vox en la Asamblea tras una amplia revisión. Una revisión que ha identificado necesidades de distinta naturaleza y que la convierte en un reglamento ampliamente debatido y enmendado o debatido cuando ha sido preciso.

Una ley necesaria

El consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Enrique Ruiz Escudero, puede añadir un mérito más a su gestión, ahora en el campo legislativo. Esta Ley comenzó su andadura con muchos retos en su texto, un texto en el que Elena Mantilla, directora general de la Consejería de Sanidad, ha puesto su empeño y energía. Su disposición al diálogo ha sido siempre la norma de su actuación, pasando de las palabras a los hechos y escuchando al sector.

Pero hay que recordar que la oposición parlamentaria al Gobierno regional afirmó en sus inicios que “no era necesaria una Ley de Farmacia”.

“esta Ley es un logro de todos que se cimienta en la experiencia de una pandemia que nos ha hecho repensar la mejor manera de afrontar retos excepcionales”

COFM

Durante los siguientes meses, poco más han contribuido los partidos de la oposición en Madrid que a tratar de impedir la Ley, oponiéndose con argumentos inconsistentes. Estos argumentos no se sustentan porque olvidan lo esencial: la Ley cuenta con el apoyo de la farmacia. Por eso, como afirman desde el COFM, esta Ley es un logro de todos que se cimienta en la experiencia de una pandemia que nos ha hecho repensar la mejor manera de afrontar retos excepcionales y problemas que afectan al día a día.

Ámbito competencial de la farmacia

El ámbito competencial del farmacéutico y su seguridad jurídica son sólo argumentos que evidencian lo oportuno de la Ley. Pero hay más razones que la hacen tan necesaria como útil: la coordinación entre la farmacia de hospital y la comunitaria, la farmacia rural, la atención farmacéutica domiciliaria, la garantía del servicio…No se puede vivir de espaldas a la realidad y oponerse a esta Ley, como hemos visto en la Asamblea.

Los partidos de la oposición no han sabido acercarse a la farmacia, o no han querido. Se preocupan ahora porque la Ley no acota el delivery, y “sigue siendo un riesgo”, como indica Matilde Díaz, portavoz del PSOE en la Asamblea. Si así fuera, los primeros que se opondrían son los perjudicados.

La Ley ha contado con un unánime apoyo verbalizado en forma de declaración conjunta de Colegio, patronal y sociedades científicas, un apoyo que no tiene precedentes.

Argumentos de la oposición: inconsistentes

Por parte de Unidas Podemos (UP), Vanessa Lillo, su portavoz en la Asamblea, habla de precarización laboral, agravio entre grandes y pequeñas farmacias y uberización del sector. En ocasiones, pienso que en UP viven en un mundo que difiere mucho de la realidad. O es eso, o es pura ideología mezclada con ignorancia sobre la farmacia. Harían bien desde UP en escuchar y entender a la farmacia.

La tercera de las críticas las expone Javier Padilla, portavoz de Más Madrid en la Asamblea. Padilla está más preocupado por las aportaciones de VOX que por la esencia de la Ley. El portavoz de Más Madrid se permite afirmar que la ley llega a “desproteger a los farmacéuticos”. Absurdo de raiz, porque la Ley, para todos los que la conocen, precisamente protege a los usuarios y a los profesionales.

“dejaremos atrás las críticas de una oposición ajena a los problemas reales de la farmacia, y nos centraremos en todos los beneficios que esta ley traerá a la farmacia y a la sociedad madrileña”

Enmiendas de la oposición

La queja de la oposición de que no se han incorporado sus enmiendas tiene un dato que aporta el portavoz popular en la Asamblea, Eduardo Raboso. Raboso concreta que un 20% de enmiendas adoptadas, de las presentadas, provienen de los partidos de la oposición. PSOE y Más Madrid cuentan con enmiendas, recuerda el portavoz popular, como el registro farmacológico.

Gádor Joya, portavoz de VOX, ha declarado que lo que pretendía su formación es que la Ley sea respetuosa con los farmacéuticos, con su libertad y con el cuidado de la salud de los madrileños.

Ahora dejaremos atrás las críticas de una oposición ajena a los problemas reales de la farmacia, y nos centraremos en todos los beneficios que esta ley traerá a la farmacia y a la sociedad madrileña. Una Ley que puede ser, como se espera, inspiración para muchas CC.AA. que piensan que hay que afrontar muchos retos sanitarios desde la farmacia.