Gaceta Médica Barcelona | viernes, 24 de febrero de 2017 h |

Investigadores del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares Carlos III (CNIC) han identificado una diana terapéutica para dos tipos de linfomas muy agresivos. En concreto, los científicos del CNIC han descubierto que el microRNA miR-28 es un regulador de la diferenciación terminal de linfocitos B que bloquea el crecimiento de los linfomas de origen B. El estudio, que se publica en Blood, ha permitido establecer que la administración de análogos sintéticos de miR-28 puede utilizarse como una nueva estrategia terapéutica para inhibir el crecimiento del linfoma de Burkitt y el linfoma difuso de células grandes. Estos hallazgos podrían ser útiles para el desarrollo de la primera terapia basada en un análogo de miRNA para el tratamiento de linfomas B y, además, justificarían el inicio de ensayos en humanos.

Función de miR-28

Los investigadores del CNIC han caracterizado la función de miR-28 en la biología de los linfocitos B maduros y en el desarrollo de linfomas asociados a este tipo celular. Los datos del estudio demuestran que la expresión de miR-28 regula la diferenciación terminal de los linfocitos B, un proceso básico en la biología de estas células en el que se generan linfocitos B memoria y células plasmáticas altamente específicas. Según Almudena Ramiro, coordinadora de la investigación, “la presencia de miR-28 disminuye la capacidad proliferativa y de supervivencia de los linfocitos B maduros”. Los investigadores han descubierto que, a menudo, la expresión de miR-28 se pierde en linfomas, y que restablecer su expresión impide el crecimiento tumoral.

Los autores del trabajo señalan que desde el punto de vista terapéutico es importante identificar fármacos que puedan mejorar la eficacia y reducir la toxicidad de la terapia estándar contra el linfoma. En conjunto, los resultados de este estudio revelan el potencia