J.P.R.

Madrid

| viernes, 18 de noviembre de 2016 h |

La Comisión Europea asume que el gasto sanitario se va a incrementar durante las próximas décadas por “el envejecimiento de la población y la evolución tecnológica”. Así se desprende de una comunicación que ha remitido Bruselas a diferentes instituciones europeas.

En este escenario, el Ejecutivo comunitario advierte de que la solución para por la universalidad en el acceso a los sistemas sanitarios. Precisamente, este es uno de los principales focos del debate sanitario en España. Los partidos políticos han puesto en duda la reforma sanitaria que el Gobierno del Partido Popular puso en marcha con el Real Decreto 16/2012. Ahora en una situación de minoría en el Congreso de los Diputados parece necesario un nuevo cambio legislativo que vuelva a abordar el concepto de universalidad en el Sistema Nacional de Salud (SNS).

Nuevas reformas

Después de varios años de control presupuestario, Bruselas ha reclamado nuevas medidas a todos los países para gestionar los incrementos del gasto sanitario. “Los estados miembro deben continuar con la reforma de sus sistemas sanitarios, garantizando así el acceso universal a una sanidad pública coste-efectiva y a los servicios asistenciales”, destaca en su comunicado la Comisión. La reforma debe orientarse para garantizar la sostenibilidad de los sistemas sanitarios con el objetivo de que sea “más efectivos, accesibles y resilientes”.

En esta línea, el texto detalla que las políticas de salud deben orientarse al fortalecimiento de las redes de seguridad social y a las estrategias activas de inclusión a través de la prevención en salud y de la asistencia sanitaria:“Proteger a la población de caer en la probreza o en la exclusión social debido a la enfermedad y al gasto que supone es esencial, desde un punto de vista económico y social”.

Con el fin de hacer frente a estos retos, la Comisión Europea defiende la compra pública como mecanismo para incrementar la competitividad de los estados miembro con el objetivo afrontar futuros cambios estructurales. Esta herramienta genera alrededor del 14 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) en sectores como el transporte, la energía, la defensa, las nuevas tecnologías y la provisión de salud, áreas en las que el sector público es una “fuente clave” de demanda.

“Las instituciones deben ser capaces de coordinar adquisiciones entre organismos a diferentes niveles para conseguir economías de escala, gestionar las quejas de las empresas y auditar los contratos públicos”, según se destaca en el texto.

Previsión del Gobierno español

España ha previsto este incremento del gasto a partir de 2020. El Gobierno prevé que continúe en descenso hasta 2019, cuando se situará en el 5,74 por ciento del PIB, frente al 5,95 por ciento con que prevé cerrar este año.

Según las mismas estimaciones, el gasto sanitario se situará por encima del seis por ciento en 2020 y no regresaría a los niveles similares a los alcanzados antes de la crisis económica hasta 2030, cuando se situará en el 6,6 por ciento. En la década siguiente, podría situarse incluso por encima del siete por ciento.