S.Pulido | martes, 20 de marzo de 2018 h |

La genómica es ya una realidad recurrente en este 2018. Este es el mensaje que se ha querido trasmitir en el IV Simposio Nacional de Genómica Aplicada en Oncología, celebrado en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO).

El estudio de la genómica cobra cada día más importancia en los servicios de oncología de los hospitales. Su estudio ha facilitado la identificación y comprensión de las formas de organización y función de los genes en el organismo y su aplicación en la práctica clínica está logrando que el tratamiento en oncología sea realmente personalizado.

Una de las fronteras a abordar en la medicina de precisión es la heterogeneidad en los tumores “pero no todos los tumores son diferentes sino que las células que forman esos tumores son diferentes también, entonces tenemos que adaptar cada fármaco” para evitar que sean resistentes, ha explicado Joan Seoane, del Instituto Vall d’ Hebrón de Oncología (VHIO). “Tenemos que hablar de heterogeneidad intratumoral y extratumoral y la heterogeneidad intratumoral va evolucionado con el tiempo. Por tanto tenemos que tratar de entender esa heterogeneidad para poder tratarlo”, añadía el experto.

Otro de los aspectos relevantes que se ha destacado durante el encuentro ha sido la investigación en fármacos epigenéticos que, aunque muy prometedores, todavía parecen estar lejos de tener un impacto en la práctica clínica real Así, por ejemplo, una persona podría tener un gen alterado y aparentemente inactivo que comenzara a expresarse tras la activación o inhibición de otro gen.

La investigación en fármacos epigenéticos está en pleno desarrollo, pero es complicado dado que su actividad n o impacta directamente en el gen “alterado”, sino indirectamente en otro gen distinto. “Estos fármacos están teniendo muy buenos resultados en tumores líquidos como las leucemias pero no llegan a los tumores sólidos”, destacó durante su ponencia Manel Esteller, del Instituto de Investigación Biomédica Bellvitge (IDIBELL).

Alberto Muñoz, del Instituto de Investigaciones Biomédicas Alberto Sols (CSIC-UAM)-CIBER de cáncer (ISCIII) por su parte, ha resaltado la importancia y las ventajas de centrarnos en desarrollar los organoides en cáncer colorrectal ya que si los “fármacos no funcional en el organoide no va a funcionan en el paciente 100 por cien”.

Ignacio Hernández Medrano, del Instituto Ramón y Cajal de Investigación Sanitaria (IRYCIS) ha subrayado que estamos dejando atrás el modelo clínico basado en los síntomas y en la evidencia para dar paso al modelo clínico basado en los algotirmo predictivos. “Nosotros trabajamos en el procesamiento del lenguaje natural capaz de entender el lenguaje humano subespecializado en historia clínica lo que hace es por ejemplo que leer me duele la cabeza es igual a cefalea. No hay nada que genere más datos que la salud”, explicó el especialista.