J. Ruiz-Tagle Madrid | viernes, 04 de noviembre de 2016 h |

El pasado día 30 de octubre se firmó el tratado bilateral de libre comercio entre la Unión Europea y Canadá (conocido como CETA) tras más de siete años de negociaciones. El acuerdo tiene sus repercusiones en el sector farmacéutico y, dentro de él, aplicará dos medidas que afectan directamente a los genéricos: la cláusula de exportación y una extensión de patentes que durará dos años.

Si bien la segunda medida ejercerá cierta resistencia a la penetración de los genéricos en el país norteamericano, la primera será una oportunidad de negocio para los laboratorios españoles. La iniciativa prevé que un laboratorio pueda exportar un medicamento genérico cuya patente haya expirado en el país de destino a pesar de existir una patente en el Estado de origen. Es decir, poder fabricar y exportar mercancías que hasta el día de hoy no se podía.

La cláusula de exportación no es nueva y ha tenido defensores tanto en España como en Europa para que se pudiera ejercer dentro de la Unión Europea. El éxito hasta ahora ha sido nulo pero el trabajo sigue y el CETA puede suponer el precedente que convenza a las resistencias. En nuestro país la Asociación de Genéricos (Aeseg) realizó una ponencia durante la Comisión de Industria donde se desarrollaba la Ley de Patentes que se perdió en el olvido. En una primera instancia, la extinta Convergència i Uniò se comprometió a llevar esta petición en una enmienda pero, finalmente, no la incluyó. Posteriormente, en su ratificación en el Senado, el Partido Socialista y el Grupo Mixto trataron de incluirla, pero la mayoría absoluta del Partido Popular en la Cámara la tumbó.

El camino europeo ha sido menos tortuoso aunque el resultado, de momento, es el mismo: ni rastro de la cláusula de exportación. La eurodiputada europea Alessia Mosca presentó un informe al Parlamento Europeo que recibió el visto bueno pero hasta ahí llegó la propuesta.

Los cálculos de los beneficios de instaurar la cláusula de exportación son positivos tanto para la industria del genérico como para la creación de empleo. Según cifras de Medicines for Europe, si la Comisión Europea adopta la petición del parlamento, la cláusula de exportación creará un valor de negocio de 5.100 millones de euros y permitirá crear 67.000 puestos de trabajo en las industrias de genéricos y biosimilares de la Unión Europea. Otros cálculos realizados por Aeseg sitúan el mercado en 37.000 millones sólo en Estados Unidos.