Más de 200 profesionales de las compañías adheridas a la Asociación para el Autocuidado de la Salud (Anefp) se han reunido en torno a la primera edición de la Green Week Selfcare. El objetivo, conocer los principales retos y tendencias en materia de sostenibilidad dentro del sector del autocuidado. Y es que la economía circular, la gestión eficiente de residuos y la implicación de la cadena de valor empiezan a ser las principales herramientas para reducir la huella de carbono de las empresas.

A partir de cinco sesiones formativas, que en esta ocasión se han celebrado en formato online, se han dado a conocer las novedades legislativas en materia de sostenibilidad aplicada al entorno de Consumer Health (el área dedicada a la comercialización en España de productos de autoconsumo para la salud y el bienestar de las personas); los retos y tendencias para las empresas en materia de sostenibilidad y los casos de éxito.

Los grandes desafíos

“Hemos hablado de legislación medioambiental, de ecodiseño o de reducción de la huella de carbono”, ha afirmado Jaume Pey, director general de Anefp.

“El próximo Plan Estratégico de Anefp para el período 2023-24 incluirá a la sostenibilidad como uno de sus pilares básicos”

Jaume Pey, director general de Anefp.

Las jornadas se han centrado en las tendencias en sostenibilidad, el ecodiseño de envases de medicamentos y productos de autocuidado, la aplicación del Real Decreto de envases y residuos de envases para esos mismos autocuidados y la descarbonización en las organizaciones mediante la medición y certificación de la huella de carbono.

Juame Pey ha hecho hincapié en que “la iniciativa tiene como objetivo ayudar a las compañías del sector de autocuidado en su reto por la sostenibilidad, la responsabilidad corporativa y la economía circular”.

La huella de carbono

Durante la celebración de las jornadas María José Amores, ESG Senior Consultant Iberia de DNV, ha subrayado la importancia para la industria del autocuidado de medir su huella de carbono y reducir su impacto ambiental. “Cada vez más empresas miden su huella de carbono e implementan iniciativas para su reducción, mediante un plan de descarbonización como compromiso con la emergencia climática y apostando, cada vez más, por finanzas sostenibles, atendiendo las directrices de la Comisión Europea”. De hecho, cree que “las empresas sostenibles son aquellas que crean valor económico, social y medioambiental a medio y largo plazo, son eficientes con el uso de la energía y con el aprovechamiento de los recursos, ofreciendo emisiones reducidas o neutras”.

Hay que señalar que las emisiones de carbono no están asociadas solamente al proceso de producción de los productos farmacéuticos, sino que también hay que tener en cuenta toda su cadena de suministro y distribución.

Chiesi, Ferrer, Aboca y Bayer: ejemplos de buenas prácticas

En la sesión final de la I Green Week Selfcare han participado representantes de cuatro compañías asociadas a Anefp: Chiesi, Ferrer, Aboca y Bayer. Todas han compartido sus experiencias en la puesta en marcha de buenas prácticas en economía circular.

Jens Muñoz, Public Affairs Manager y Shared Value & Sustainability Business Partner de Chiesi España, ha detallado cómo en 2018 la compañía adoptó la figura legal de Benefit Corporation, reconocida en países como Estados Unidos, Italia y Francia. Recientemente en España se ha aprobado la figura jurídica de Sociedades de Beneficio e Interés Común. B Corp certifica todo el modelo de negocio de la empresa y se fija en aspectos como la gobernanza, el bienestar de los trabajadores, el impacto sobre la comunidad, la gestión del impacto medioambiental y el valor que la compañía aporta a los clientes y consumidores directos.

La misma certificación ha sido adoptada por Ferrer. “En Ferrer no entendemos el negocio farmacéutico como un fin en sí mismo, sino como un medio para generar cambios sociales, reinvirtiendo en iniciativas con un impacto positivo en el medio ambiente, en la sociedad y en las personas. En 2021 destinamos un 60% de nuestros beneficios a este tipo de proyectos”, ha señalado Víctor Cañadas Molina, consultor de Sostenibilidad de Ferrer.

Dado que su estrategia de negocio está basada en el propósito de ser una empresa con impacto positivo, uno de sus ejes de actuación es el llamado ‘Liveable Planet’. Que tiene como fin reducir sus emisiones directas de gases de efecto invernadero un 50%, de aquí a 2030, y lograr que la compañía sea ´carbono positiva´ en 2050 mediante la reducción en un 90% de su huella de carbono e iniciativas de compensación y neutralización de las emisiones residuales.

Por su parte, Roberto Remedia, Impact & Sustainability Specialist del Grupo Aboca, empresa de autocuidado especializada en productos de origen natural, ha recordado que la compañía incluye en sus estatutos seis objetivos de beneficio común como la promoción de la salud y bienestar de las personas, la investigación y el desarrollo de complejos moleculares naturales, la creación de nuevos modelos de cadena productiva, el uso de prácticas respetuosas con el medio ambiente, el desarrollo cultural de las comunidades locales y la implantación de un ambiente de trabajo positivo.

En el caso de Bayer, Salvador Fabregat, responsable de Sostenibilidad, Salud Laboral y Medio Ambiente de la sede corporativa de Bayer en Sant Joan Despí en Barcelona, ha destacado que el principal objetivo de la compañía en materia de sostenibilidad para el año 2030, que es ser neutra en emisiones de carbono, ya se ha alcanzado en esa sede. En su opinión “el eco diseño no requiere de grandes inversiones, se pueden obtener unos resultados sorprendentes en cuanto a la capacidad de reciclaje o reutilización de productos”.


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