La Asociación para el Autocuidado de la Salud (Anefp) ha lanzado un vídeo con consejos para tratar pequeñas heridas. Y es que, desde la organización señalan que, a pesar de que estas pequeñas heridas son muy comunes, todavía hay muchas personas que no saben cómo curarlas.

Para orientar sobre la manera de cuidar mejor estas pequeñas lesiones, como heridas, arañazos, hematomas o quemaduras, Anefp ha lanzado un vídeo explicativo. En cualquier caso desde Anefp animan a contar con un botiquín casero que contenga material básico para curar heridas leves como gasas, apósitos, antiséptico, esparadrapo y suero fisiológico. También recomiendan incluir este material en el neceser en caso de viaje.

Curar heridas

En el caso de heridas pequeñas en la piel, lo primero es determinar la profundidad de la misma. En caso de que esta sangre, el primer paso sería detener la hemorragia, presionando una gasa sobre la zona afectada. Una vez realizado este paso, es necesario limpiarla con agua y jabón suave, desde el centro hasta los bordes. Además, en el caso de que la herida tenga una cierta profundidad, es recomendable limpiarla con suero fisiológico aplicando el mismo procedimiento.

Una vez que la herida esté limpia, hay que utilizar un producto antiséptico con el fin de evitar que se infecte. Entre los productos recomendados están el agua oxigenada, alcohol, povidona yodada, soluciones de mercurocromo y preparados a base de clorhexidina. Por último, Anefp indica que es recomendable cubrir las heridas con un apósito para evitar que se abran e infecten. En concreto, en el caso de los roces y magulladuras tan habituales en niños, se sugiere cubrirlos con apósitos con hidrocoloides, que evitan la infección, reducen los tiempos de cicatrización y permiten el baño.

Hematomas y quemaduras

El objetivo a la hora de tratar los hematomas es favorecer la circulación en la zona para que desaparezcan cuanto antes. Por ello, Anefp plantea que, en primera instancia, lo más adecuado tras la contusión es mojar la zona afectada con agua fría. Más tarde, se recomienda aplicar un gel o pomada que contribuya a mejorar la circulación y la reabsorción del hematoma.

Por último, en caso de quemaduras, el primer e imprescindible paso es enfriar la piel bajo un grifo de agua fría durante al menos 15 minutos. Más tarde hay que desinfectarla con un antiséptico, preferiblemente en gel, para refrescar la lesión.


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