Test, test, test

Por Cecilio J. Venegas Fito, presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Badajoz.

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Por Cecilio J. Venegas Fito, presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Badajoz.

“Tests, tests, tests”. Si repasamos las hemerotecas correspondientes al 16 de marzo del 2020 ese fue el resumen del Director de la Organización Mundial de la de la Salud, organismo que a nivel mundial se encarga de dirigir y coordinar la salud planetaria, ante la situación generada en ese momento de inicio de la pandemia, y al enunciado de una solución de urgencia. Igualmente el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, hizo un llamamiento a la colaboración ciudadana en el transcurso de una rueda de prensa de evaluación del brote del coronavirus celebrada ese lunes. Así las cosas, el director general pidió a los países no dejar de hacer “tests, tests, tests” de Covid-19 ni olvidar del peligro de este virus por el que “ya habían muerto niños”.

Además, Adhamon calificó como “muy valiente” la declaración del estado de alarma en España recodando que, sin la colaboración ciudadana, no serviría de nada. “Esta epidemia no se frenará sin la cooperación del Gobierno, los ciudadanos y toda la sociedad”, dijo.

Este mensaje resultó complementario con las medidas higiénicas, que posteriormente hemos venido en llamar regla de las ‘6 M’: mascarilla, metros, manos, me quedo en casa, máxima ventilación y menos aglomeración.

Luego vendrían, desde enero de 2021 las “vacuna, vacuna, vacuna” fruto de las cuales el nivel de inmunización general de la población ha venido subiendo muchos enteros, tanto en lo debido a la inmunidad humoral como a la celular, aun cuando no tantos como hubiera sido de desear desde un primer momento, poniéndonos de manifiesto que la vacunación debe ser periódica, y cuyo paradigma principal podrías ser la gripe anual. No obstante lo anterior, además de la inmunidad inmediata, nuestra “memoria inmune” también se ha visto reforzada. Y como combinación de estos factores con el estado difusivo con las cepas circulantes, tenemos al día de hoy mas infecciones, pero muchísima menor virulencia y unos ratios menores de morbi-mortalidad que en las primeras oleadas.
Pero además de este repaso anterior, quisiera hoy centrarme en el aspecto que encabeza esta colaboración.

Fue necesario esperar hasta julio de 2021 para que se dispusiera la dispensación a través de farmacias ya sin receta médica de los llamados test de antígenos, vigentes al día de hoy

Los primeros tests para control de la pandemia que aparecieron en España fueron los denominados “de anticuerpos” ya que determinan el estado inmunológico del individuo. Pueden aportarnos datos de una infección reciente o antigua, y al día de hoy del efecto de la vacunación, pero solo suponían una primera aproximación al estado infectivo. Supusieron una cierta novedad en su momento, diciembre de 2020, tenían un precio de 25€ y solamente podían dispensarse en farmacias con receta médica.

Fue necesario esperar hasta el mes de julio de 2021 para que se dispusiera la dispensación a través de farmacias ya sin receta médica de los llamados tests de antígenos, vigentes al día de hoy, que ya supusieron la posibilidad de auto examinarse la presencia de proteínas víricas o virus completos de COVID 19 para cualquier persona.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó un documento denominado: “Antigen-detection in the diagnosis of SARS-CoV-2 infection using rapid immunoassays. Interim guidance” a través del cual se plantea el rol potencial de la detección de antígenos virales de origen proteico para el diagnóstico de la COVID-19. Estos antígenos se hallan presentes en las secreciones respiratorias del paciente y pueden ser detectados mediante los llamados tests de diagnóstico rápido (RDTs – rapid diagnostic test).

Según la revisión realizada por la OMS, la mayoría de los tests de Ag-RDTs para detección de COVID-19 se basan en inmunocromatografía de flujo lateral. Los datos de sensibilidad y especificidad disponibles para los Ag-RDTs frente a SARS-CoV-2, comparados con la prueba de referencia basada en tests de amplificación de ácidos nucleicos (NAATs – nucleic acid amplification tests) son muy correlativos.

Con una sensibilidad del 80-94 y una especificidad: ≥97%, el mejor rendimiento de los tests se observa en pacientes con elevada carga viral (Ct ≤25 o copias de genoma viral >106/mL), el cual aparece habitualmente en pacientes pre-sintomáticos (1-3 días antes de aparición de síntomas) o en las fases sintomáticas tempranas de la enfermedad (dentro de los primeros 5-7 dias). Tiempos superiores a 5-7 días tras la aparición de los síntomas suponen menores cargas virales y un aumento de probabilidad de falsos negativos.

Así las cosas y después de un otoño pacífico en relación a la pandemia, y por tanto a sus métodos de autodiagnóstico, la Navidad supuso un altísimo pico de demanda inasumible en las farmacias y de agotamiento casi total de la oferta de estos productos sanitarios lo que determinó que los altos precios en origen de los tests para el sector farmacéutico hubieran de desembocar inevitablemente en altos precios para el usuario de las contadas unidades disponibles. Fue necesario aconsejar limitar las unidades de adquisición por persona y recurrir al cuarteo personal de embalajes múltiples, como ya se había hecho en su momento con las mascarillas, para intentar conseguir una distribución mas capilar.

Restablecidos ya los parámetros de oferta y demanda, se fijó el precio de los tests en 2,94 €, medida de control de precios que ya habíamos solicitado al Ministerio en el otoño, al igual que un ofrecimiento de distribución gratuita a través de tarjeta sanitaria como se efectuó en otras Comunidades o anteriormente con otros productos. Y aunque quedaran existentes en farmacias algunas unidades adquiridas a precios anteriores superiores al de su nueva fijación, se respetaron los nuevos precios y los stocks rotaron pronto.

Finalmente, cabe indicar que para garantía de calidad, seguridad, eficacia y mejor acceso de los usuarios en emplazamientos planificados, horarios y guardias de día y de noche, estos y otros productos sanitarios van a seguir dispensándose en las farmacias, que constituyen una parte fundamental del Sistema Nacional de Salud que nos hemos conferido entre todos los españoles.