La importancia de la colaboración en tiempos difíciles, clave para afrontar los retos futuros

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Por Rick R. Suárez, presidente de AstraZeneca España

Es inevitable hacer balance de este pasado año sin hacer mención a la Covid-19. Y es que, de la noche a la mañana, nuestras vidas se vieron interrumpidas y las prioridades de gobiernos, empresas y la sociedad en general cambiaron por completo. Nuestro sistema sanitario tuvo que hacer frente al que, sin duda, es el mayor reto que hemos experimentado en nuestro país en las últimas décadas. Y, lamentablemente, la situación sigue siendo complicada para el Sistema Nacional de Salud. Meses después del inicio de la pandemia, seguimos enfrentándonos a desafíos casi impensables y agentes de todos los sectores siguen trabajando a contrarreloj o transformándose de manera constante para adaptarse a la realidad que vivimos.

Compromiso con los pacientes

En el caso concreto de AstraZeneca, nuestra prioridad ante esta situación en la que nos encontramos ha sido, y sigue siendo, asegurar el suministro continuo de nuestros tratamientos a los pacientes, al mismo tiempo que colaboramos con las autoridades sanitarias y salvaguardamos la salud y bienestar de nuestros empleados. Estamos centrando nuestros esfuerzos en desarrollar soluciones que nos permitan no solo llevar a cabo nuestra labor de manera segura, sino también colaborar con la comunidad médica. Prueba de ello ha sido el acuerdo firmado con la Universidad de Oxford para el desarrollo, fabricación y distribución de una potencial vacuna frente a la Covid-19, así como el acuerdo alcanzado con el grupo farmacéutico español Insud Pharma para fabricar los viales de la misma. Esta producción, refuerza, además, nuestra apuesta por el talento dentro de nuestras fronteras y la generación de empleo en el país.  

Hemos ido un paso más allá trabajando estrechamente con gobiernos, organizaciones multilaterales y fabricantes de todo el mundo para establecer acuerdos que garanticen un acceso amplio, equitativo y sin ánimo de lucro a la vacuna

Pero, además, hemos ido un paso más allá trabajando estrechamente con gobiernos, organizaciones multilaterales y fabricantes de todo el mundo para establecer acuerdos que garanticen un acceso amplio, equitativo y sin ánimo de lucro a la vacuna. Esta unión de fuerzas, sumada al esfuerzo de científicos de primer nivel, a nuestra experiencia y a nuestro compromiso por tener de nuestro lado siempre la ciencia y la innovación es, sin duda, una garantía de éxito.

Mitigar el impacto de la pandemia

Como compañía biofarmacéutica basada en la ciencia, nuestra investigación clínica es crucial para el desarrollo de nuevos tratamientos innovadores, y hemos tomado las medidas apropiadas para asegurar la continuidad y mitigar cualquier impacto en nuestros programas de investigación y desarrollo. Además, hemos facilitado nuestros conocimientos científicos y tecnológicos a las autoridades, incluyendo a la Organización Mundial de la Salud (OMS) y organizaciones como la Alianza Gavi para las Vacunas, la Coalición para las Innovaciones en Preparación para Epidemias (CEPI) o la Fundación Carlos Slim, entre otras, para responder a esta pandemia.

Porque no cabe duda alguna de que nos enfrentamos a un reto mundial a nivel sanitario, social y económico al que debemos dar respuesta global de una forma eficiente. Nadie nunca se había enfrentado antes a una situación como la actual. Se trata de una pandemia sin precedentes de la que aprendemos cada día y, por esta razón, la colaboración con científicos, gobiernos, organizaciones multilaterales y fabricantes para establecer acuerdos para el desarrollo y suministro de las distintas vacunas está siendo esencial. No hay que olvidar que todos nosotros nos encontramos en el mismo barco y que, para hacer frente a la tempestad, debemos remar todos juntos.

Importancia de la inmunización

Una de las claves para acabar con esta pandemia es la inmunización del mayor número de personas posible. Tenemos una responsabilidad compartida de hablar sobre la seguridad de las vacunas y de cómo todos los medicamentos que se aprueban siguen unos criterios estrictos por parte de las autoridades sanitarias. Esto es fundamental porque creo que esta falta de claridad es lo que puede provocar reticencias en los ciudadanos.

Por ello, tenemos que colaborar entre todos para que se conozcan las características de seguridad, los criterios que se han utilizado, por qué a pesar de que el desarrollo se ha hecho en tiempo corto no ha puesto en ningún momento en duda ninguno de los criterios de seguridad, que todas las evaluaciones se han realizado de forma exquisita y conforme a la legislación vigente o que las agencias reguladoras aprobarán exclusivamente aquellas vacunas que tengan un perfil de seguridad y de eficacia reconocido. Es labor de todos los agentes involucrados comunicar de manera efectiva y comprensible estos procesos para que la población entienda que todas las vacunas disponibles actualmente han sido estudiadas y analizadas de manera exhaustiva.

2020 ha sido un año en el que se ha puesto de manifiesto la importancia de la investigación, la ciencia y la innovación, además del diálogo continuo  y la colaboración estrecha entre el sector público y el privado. Un año para aprender a adaptarse a las nuevas circunstancias, para reinventarse. Porque, sobre todo, 2020 ha sido un año para unirse, colaborar y estrechar más lazos que nunca a pesar de la distancia. Quizá ahora sea el momento de reflexionar, analizar lo que estamos aprendiendo de esta crisis sin precedentes y continuar poniendo en práctica la principal lección que extraemos de uno de los años más difíciles de nuestras vidas: que juntos siempre llegaremos más lejos.