Invertir en investigación es invertir en la salud del futuro

Artículo de opinión de Ana Barceló, Consellera de Sanidad Universal y Salud Pública

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No hay progreso en ninguna sociedad si los avances, sean económicos, sociales o tecnológicos, no llegan a todo el mundo. Y así es como entendemos, desde esta Conselleria, que debe dirigirse la sanidad pública valenciana: garantizando que toda la ciudadanía, con independencia de dónde viva y de sus recursos económicos, tiene acceso a las mismas prestaciones.

Nuestra apuesta por la tecnología sanitaria es firme, porque sabemos que es uno de los factores básicos que nos ayudarán a preparar nuestro sistema sanitario para el futuro. Cada vez vivimos más años y con una calidad de vida mejor. Y eso es algo que debemos agradecer a la investigación que ha permitido que hoy existan curas y tratamientos para enfermedades que antes no los tenían.

La investigación es sinónimo de progreso. Nuestro sistema debe ser capaz de adaptarse a las profundas transformaciones en la sociedad que se presentan cada día ante nuestros ojos. Sin duda, la tecnología marcará la diferencia entre los sistemas sanitarios de vanguardia y los que han perdido la oportunidad de adaptarse a un mundo en constante cambio y mejorar la vida de los ciudadanos. Ese es, al fin y al cabo, el objetivo final de nuestro trabajo.

La tecnología no puede abrir una nueva brecha entre ciudadanos. En España hemos dado grandes pasos en materia de investigación e innovación tecnológica. La implantación de terapias pioneras, como el CAR-T para el tratamiento de algunos casos de leucemia y linfoma, el trabajo con cirugía radioguiada y en quirófanos inteligentes, y los tratamientos de oncología radioterápica intraoperatoria en pacientes de pediatría son solo los ejemplos más recientes de los avances que hemos impulsado desde la sanidad pública valenciana.

Pero hay muchos más, desde el robot Da Vinci a los quirófanos inteligentes, desde las nuevas herramientas de detección precoz de todo tipo de tumores a las cámaras hiperbáricas, técnicas y tratamientos avanzados que se aplican cada día en nuestros hospitales públicos y que se dirigen a todos los ciudadanos y ciudadanas de la Comunitat Valenciana.

En efecto, uno de los grandes objetivos de la Conselleria en estos años ha sido contribuir en la construcción de una sociedad más cohesionada y menos desigual, y ello se ha reflejado tanto en la inversión en infraestructuras de las zonas rurales como en la recuperación y el blindaje de unos derechos que nunca deberían haberse restringido. Todos debemos tener las mismas oportunidades de ser atendidos y tratados con los mejores recursos disponibles.

“Nuestro deber hacer todo cuanto podamos para que las políticas a largo plazo tengan el protagonismo y el apoyo que necesitan. Desde la consellería reivindicamos un pacto por la sanidad y la salud”

Y en el ámbito de la investigación y la modernización tecnológica, el compromiso de la Conselleria ha sido claro. En la Comunitat Valenciana contamos con dos Institutos de Investigación Sanitaria acreditados por el Instituto de Salud Carlos III que constituyen centros de referencia en toda España. Además, vamos a elaborar un Plan Estratégico 2020-2024 de Investigación Sanitaria y Biomédica, en consonancia con el Plan Estatal, así como un Estatuto que proporcionará al personal investigador un marco jurídico adaptado a sus necesidades y que garantizará la estabilidad laboral de estos profesionales.

Invertir en conocimientos y en investigación siempre es rentable. El problema es que en demasiadas ocasiones no se ha tenido en cuenta esta premisa, por el cortoplacismo en que a veces incurre la acción política y por las necesidades acuciantes que obligan a atender lo urgente antes que lo importante.

Pero es nuestro deber hacer todo cuanto podamos para que las políticas a largo plazo tengan el protagonismo y el apoyo que necesitan. Desde la Conselleria reivindicamos un pacto por la sanidad y la salud, un acuerdo que involucre a administraciones de todas las escalas territoriales, a todos los partidos políticos y a toda la ciudadanía, para dejar al margen de los ciclos políticos los elementos más importantes de uno de nuestros bienes más preciados: el sistema público de salud que cuida de todos y todas.

Solo desde el convencimiento de que tenemos un sistema de salud admirado por muchos países, y solo gracias a la unión de toda la sociedad, podremos blindar derechos y prestaciones sanitarias sin las que el Estado de Bienestar no sería posible en España. Para conseguirlo, entre otras cosas, tenemos que ser capaces de transmitir a la ciudadanía que el dinero que se destina a la investigación y a la innovación tecnológica no es un gasto: es una inversión de futuro para nosotros y para nuestros hijos. Ellos heredarán el sistema que hoy estamos construyendo, y es nuestra obligación defenderlo, consolidarlo y mejorarlo.

La sanidad pública es un tesoro que todos y todas debemos proteger. Enfermedades que hoy tienen un difícil pronóstico podrán ser tratadas en el futuro con éxito, del mismo modo que muchas patologías del pasado no son, en la actualidad, motivo de preocupación.
Eso solo es posible gracias al esfuerzo de todos y todas, y al empeño de las instituciones públicas por potenciar un sistema sanitario público y universal. n