Es la era de la biotecnología

Por Ana Polanco, presidenta de AseBio

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Por Ana Polanco, presidenta de AseBio

El binomio ciencia e industria en el sector biotecnológico está protagonizando una carrera global para encontrar soluciones a la pandemia. Hoy tenemos diez vacunas aprobadas globalmente y más de 300 en desarrollo. Los socios de AseBio han trabajado a contrarreloj reorientando su actividad trabajando más de 127 soluciones para acabar con el coronavirus. Durante el confinamiento el sector agroalimentario aseguró el abastecimiento continuo de alimentos gracias a una cadena de valor ensamblada y eficiente. Desde el inicio de la pandemia, la biotecnología abre informativos, ocupa portadas de periódico y anima las conversaciones cotidianas. La pandemia ha puesto a la ciencia y a la biotecnología en el centro de la agenda social y política y es que, hemos visto claramente, el papel esencial que tiene la innovación para afrontar las necesidades sociales en el corto, medio y largo plazo.

Un futuro ‘biotech’

Y ese futuro va a estar muy ligado a la biotecnología. La Comisión Europea y otros organismos internacionales consideran que de la mano de la biotecnología vamos a hacer frente a gran parte de los retos que tenemos como sociedad. Nuestro sector va a protagonizar una bio revolución que va a transformar economías y sociedades abordando los desafíos globales derivados del cambio climático o las emergencias sanitarias.

Desde AseBio, en los próximos meses vamos a seguir trabajando en generar el entorno adecuado para que el sector desarrolle todo su potencial. Partimos de cimientos muy sólidos: somos la octava potencia mundial en producción científica en biotecnología el número de empresas del sector ha crecido a lo largo del último año, hasta 790 empresas que tienen la biotecnología como actividad principal. Estas han generado un importante impacto económico de más de 10.000 M€ en el PIB del país, que supone el 0,8% del mismo, así como 117.000 empleos en nuestro país. La medicina de precisión, las enfermedades raras, las terapias avanzadas o la lucha frente a futuras pandemias encontrarán respuestas en nuestro sector.

“Vamos a seguir trabajando en generar el entorno adecuado para que el sector desarrolle todo su potencial. Partimos de cimientos muy sólidos: somos la octava potencia mundial en producción científica en biotecnología”

Asimismo, en AseBio tenemos a más de 160 socios trabajando en la transición verde y nuestro sector produce y suministra alimentos seguros gracias a su I+D. La capacidad de respuesta y de transformación del sector junto con su capacidad tractora del desarrollo económico hacen que su valor estratégico para la economía sea ya reconocido en los documentos relacionados con la agenda de recuperación que recoge su capacidad de respuesta a los debates y preocupaciones presentes hoy en la agenda pública. Por eso, como venimos haciendo desde los últimos meses, seguiremos trabajando para que los fondos NextGen sean un impulso para nuestro sector. También trabajaremos para seguir avanzando en un entorno regulatorio predecible y respetuoso con la innovación. En el último Informe AseBio reflejamos cómo el sector atrae el interés de fuentes de financiación de una manera muy notable con un incremento del volumen de capital privado del 46% en el año de emergencia sanitaria alcanzando un total de 151 millones de euros. Seguiremos facilitando la relación entre nuestras empresas e inversores para mejorar el acceso a la financiación.

Emprender y colaborar

En línea con estas fortalezas del sector y para seguir impulsando todo su potencial, también es importante seguir apoyando el emprendimiento y la transferencia de conocimiento. Estos factores son esenciales para seguir innovando. Los retos que afrontamos son cada vez más exigentes. La I+D del sector biotecnológico es cada vez es más compleja y requiere de una experiencia y un conocimiento altamente especializado que es la suma del conocimiento de todos los agentes del sector. Necesitamos impulsar este modelo de innovación abierta si queremos, entre otras variables, dar con nuevas herramientas terapéuticas para las enfermedades en las que persisten necesidades médicas no cubiertas. También debemos seguir facilitando el emprendimiento identificando cuellos de botella y promoviendo instrumentos dirigidos a su corrección.  

Pero todo esto no es posible sin la colaboración, que es nuestra seña de identidad. Ahora más que nunca, es necesario que todos los agentes del ecosistema trabajemos de la mano en la búsqueda de soluciones a los retos sociales y medioambientales que tenemos por delante, desde los organismos públicos de investigación, las pequeñas compañías biotecnológicas y las grandes empresas, aportando cada uno sus capacidades. Esta colaboración la podemos ver entre todos los agentes del sistema y en todas las fases de la cadena de valor, desde la concepción de la idea hasta su llegada a ciudadanos y pacientes.

En definitiva, la biotecnología ha demostrado ser esencial por su valor estratégico para la economía y para el desarrollo social y ha alcanzado un reconocimiento público sin precedentes. Desde AseBio seguiremos trabajando durante 2022 para que el sector pueda seguir creciendo y aportando soluciones para la salud de los ciudadanos y el bienestar del planeta. No cabe duda de que ya hemos entrado en la era de la biotecnología.