El sistema sanitario que necesitamos

José María Vergeles, vicepresidente segundo y consejero de Sanidad y Servicios Sociales de Junta de Extremadura

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Por José María Vergeles, vicepresidente segundo y consejero de Sanidad y Servicios Sociales de Junta de Extremadura

Agradezco al Anuario de la Sanidad y del Medicamento 2021 que me haga reflexionar sobre el sistema sanitario que necesitamos. Es difícil hacerlo en un año como el 2021, donde hace unos días que dejamos atrás un año 2020 cargado de retos sobre el sistema sanitario, y empezamos el actual con esos retos multiplicados.

Hablar de un sistema sanitario necesario no puede verse afectado por los retos urgentes a los que nos está sometiendo la pandemia más importante que hemos vivido en muchos años. Si lo hacemos así solamente daríamos respuesta a las necesidades de una pandemia que nos ha demostrado que sabemos muy poco del virus que está ocasionando y que hasta hace unos días solamente teníamos herramientas no farmacológicas para combatirla.

Por tanto, es necesario hacer un ejercicio de abstracción para saber qué sistema sanitario necesitamos.

Pero antes de hacer la abstracción, es necesario reconocer el valor del sistema sanitario que tenemos y que al menos no deberíamos perder. Si estamos afrontando esta pandemia es debido a un Sistema Nacional de Salud con la concepción que tiene desde la Ley General de Sanidad y refrendada por la Ley de Cohesión y Calidad del Sistema Nacional de Salud. Tenemos un buen sistema sanitario, perfeccionable, pero bueno.

“No podemos seguir manteniendo un sistema sanitario con la financiación que le dedicamos (por debajo del 6%). Se necesita invertir en mayor medida y bastante más que lo que ahora invertimos. Y, en este momento, la financiación debe ser finalista”

Pero además debemos reconocer como esta pandemia ha mostrado la grandeza de nuestros profesionales del sistema sanitario, profesionales con una entrega sin límites y con una dedicación muy importante, pero excelentemente preparados y formados. El capital humano de nuestro sistema sanitario es excelente.

Y el tercer reconocimiento es entender el sistema sanitario como algo más que los centros de salud y los hospitales. La salud pública, los centros concertados con el sistema público y las oficinas de farmacia y sus profesionales nos han mostrado también de la pasta que están hechos y han contribuido y contribuyen a un sistema sanitario excelente gracias a ellos y a su trabajo.

Me va a permitir el lector que haga una reflexión inicial. No podemos seguir manteniendo un sistema sanitario así con la financiación que le dedicamos que ahora debe estar por debajo del 6%. Por tanto, se necesita invertir en el sistema sanitario en mayor medida y bastante más que lo que ahora invertimos. Además en este momento la financiación debe ser finalista.

La segunda pregunta es invertir para qué. La respuesta está en parte de los retos a los que se enfrenta nuestro sistema sanitario que son tres: las enfermedades crónicas, las enfermedades infecciosas (incluida la entomología) y una medicina con medicamentos que pasan de lo celular a lo molecular (más precisión). Y en ese sentido debe virar el sistema sanitario.

Tenemos el reto de disponer de una salud pública mucho más potente, con dos derivadas, la primera de ella más información de vigilancia epidemiológica, y la segunda derivada, más comunitaria con mucha más vinculación a los agentes de salud y a la participación comunitaria en salud.

Termino con el último reto que necesita el sistema sanitario, el desarrollo en lo digital, que es más que TICs. Es gestionar el conocimiento, darle valor innovador y generar inteligencia artificial.

La reflexión tenía que ser corta, demasiado corta, pero espero haber marcado la senda del sistema sanitario necesario. Feliz y seguro 2021.