2023, por un aumento en el reconocimiento y las competencias, por Vicente Javier Baixauli

Tribuna por Vicente Javier Baixauli, Presidente de la Sociedad Española de Farmacia Familiar y Comunitaria (SEFAC)

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Si echamos la vista atrás, podemos decir que 2022 ha sido un año donde, poco a poco y a pesar de que la prudencia ha tenido que seguir prevaleciendo, se pudo recuperar parte de la normalidad previa a la pandemia de la COVID-19. Esta normalidad se ha dejado ver con la vuelta de los grandes eventos presenciales, entre los cuales hay que destacar al congreso de Sefac (X Congreso Nacional de Farmacéuticos Comunitarios), celebrado en mayo, y el IV Congreso médico y farmacéutico Semergen-sefac, celebrado en noviembre.

Ambos eventos sirvieron para recuperar el pulso en la actualización de conocimientos, en la colaboración multidisciplinar, en la reflexión sobre la importancia de la colaboración entre los profesionales sanitarios y en poner sobre la mesa asuntos de calado para el presente y el futuro del sector como la digitalización y la teleatención farmacéutica.

En línea con la recuperación de los eventos presenciales, en 2022 también se recuperaron actividades como las carpas de servicios profesionales farmacéuticos asistenciales (SPFA), que son un elemento fundamental para la promoción y difusión de los SPFA entre la población y el resto de agentes sanitarios. Y, de manera más específica, se celebraron sendas jornadas nacionales sobre los sistemas personalizados de reacondicionamiento (SPD) y el servicio de indicación farmacéutica.

En el marco de la colaboración multidisciplinar Sefac continuó con su línea de trabajo de años previos y, como resultado, se llevaron a cabo distintas acciones, entre ellas la publicación de un posicionamiento conjunto con las sociedades médicas de primaria Semergen y SEMG para solicitar la dispensación sin receta médica de los anticonceptivos orales de solo gestágenos y la publicación del primer documento de consenso multidisciplinar para el abordaje de la HTA por el farmacéutico comunitario en la atención primaria, en el que junto con Sefac también participaron Semergen, semFYC, SEMG y Seh-lelha.

“Hay que ir disminuyendo la brecha profesional que existe en nuestro país con nuestros compañeros europeos colindantes, y dejar atrás la discriminación profesional que sufrimos por las administraciones sanitarias”

Vicente Javier Baixauli, Presidente de la Sociedad Española de Farmacia Familiar y Comunitaria (SEFAC)

En definitiva, la actividad de Sefac en 2022 fue intensa y no lo será menos en 2023, donde volveremos a celebrar nuestras jornadas territoriales desde febrero hasta junio en 15 ciudades diferentes y que servirán de punto de encuentro destacado para poner al día los conocimientos, compartir experiencias y debatir sobre algunos de los asuntos más destacados del sector.

El próximo año, Sefac pondrá en marcha importantes iniciativas para potenciar la investigación y la evaluación de los resultados en salud de las intervenciones clínicas farmacéuticas, con estudios como Crierfac (enfermedad renal crónica) y Telémaco, este último junto con la SEFH y Sefar. También se publicarán documentos sobre criterios de derivación sobre enfermedades prevalentes en el marco de la colaboración multidisciplinar con otras sociedades médicas de primaria y especializada.

Por otro lado, esperamos que se desarrollen los temas consensuados en la Mesa de la profesión farmacéutica, especialmente la especialidad en farmacia clínica, familiar y comunitaria, así como que también vean la luz varios documentos sobre servicios profesionales farmacéuticos asistenciales y estándares profesionales sobre los que Sefac lleva tiempo colaborando desde el Foro de Atención farmacéutica en farmacia comunitaria.

Otra de las iniciativas girará en torno a la dispensación excepcional, como solución a problemas endémicos y recurrentes en nuestro país derivados del proceso prescripción-dispensación y sobre los que todavía en algunos casos se dispone de pocos datos, especialmente de su repercusión sanitaria. Es necesario profundizar en los problemas y en sus soluciones, pasando por un aumento de las competencias legales del farmacéutico comunitario para ayudar al paciente en estos problemas y por una colaboración multidisciplinar efectiva. Asimismo, hay que ir disminuyendo la brecha profesional que existe en nuestro país con nuestros compañeros europeos colindantes, y dejar atrás la discriminación profesional que sufrimos por las administraciones sanitarias. ¿Acaso otros farmacéuticos europeos están más capacitados o preparados que los españoles para desempeñar algunas funciones?

Por último, en 2023 esperamos poder compartir con todos vosotros una excelente noticia que permitirá poner de manifiesto el trabajo desarrollado por los farmacéuticos comunitarios español