Antonio Nieto Madrid | viernes, 16 de febrero de 2018 h |

Inglaterra toma la delantera en verificación al anunciar que va a poner en marcha un proyecto piloto en el Hospital Universitario de Oxford para tratar de dar respuesta al desarrollo de la Directiva Europea de Falsificación en hospitales y centros sanitarios, el gran talón de Aquiles de esta iniciativa europea. El piloto que va a poner en marcha el país británico ayudará, sin duda, al resto de países europeos a poner algo de luz a un punto crítico del desarrollo de la directiva, su implantación en hospitales, y que mantiene las dudas sobre si se podrá alcanzar la fecha límite del 9 de febrero de 2019 con todos los desarrollos técnicos perfectamente implementados y funcionando correctamente.

Este proyecto piloto, para el que las autoridades británicas han elegido la solución tecnológica que ofrece la multinacional canadiense Optel, es sumamente importante para el sector sanitario porque ayudará a definir cómo los equipos de gestión de los hospitales y centros sanitarios pueden aplicar la directiva y cómo afecta a sus flujos de trabajo actuales la incorporación de este sistema.

«Es una oportunidad formidable para simplificar procesos y alcanzar nuestra meta final: una gestión de los medicamentos en circuito cerrado. Es un paso clave para garantizar que cumplimos con el tercer reto mundial por la seguridad del paciente de la OMS: Medicación sin daños y que se ofrece a los pacientes la atención más segura posible», ha explicado Bhulesh Vadher, director clínico de la Gestión de Farmacias y Medicamentos del OUH NHS Foundation Trust inglés.

El proyecto piloto que se va a poner en marcha en el Hospital Universitario de Oxford tiene su base en el estudio realizado por Bernard Naughton, un farmacéutico clínico que ha centrado su investigación en los medicamentos falsificados. Para Naughton, «es necesario adaptar diferentes estructuras para cumplir el plazo de febrero de 2019 impuesto por Europa para aplicación de la Directiva, pero no hay que perder de vista que los procesos y soluciones que se pongan en marcha de conformidad con esta directiva también presentarán grandes beneficios para las operaciones y el volumen de trabajo de las farmacias hospitalarios y para la seguridad del paciente».

El proyecto piloto se basa, en concreto, en las pruebas publicadas recientemente por Naughton en la revista BMJ Open. Su importancia radica principalmente en que puede funcionar como ejemplo práctico para ayudar a identificar, aplicar y validar la manera más efectiva de retirar el gran volumen de medicamentos que entra y sale de las farmacias de los hospitales y los centros sanitarios al año de forma segura y sencilla. «Esta clase de legislaciones supone un punto de inflexión para el sector sanitario, y este proyecto puede ayudar a evaluar la asimilación del usuario y a determinar las mejores prácticas de cumplimiento en escenarios reales», ha explicado Korina Fischer, vicepresidenta del Sector de la Salud en Optel Group.

España, a la expectativa

La situación en España en cuanto al desarrollo de la directiva antifalsificación en hospitales parece que se desbloquea. En la última Comisión de Farmacia, Ministerio de Sanidad y CC.AA alcanzaron un acuerdo para que se involucren en el proyecto y que, como primera consecuencia, supone la inclusión de dos representantes de las comunidades en la Comisión de Operaciones del Sistema Español de Verificación de Medicamentos (Sevem). Un primer paso al que le tienen que seguir los primeros pilotos en hospitales y centros sanitarios si se quiere llegar a la fecha límite con todo perfectamente desarrollado y probado, algo que a día de hoy está muy complicado.