Nieves Sebastián Madrid | viernes, 25 de enero de 2019 h |

La cuenta atrás para el Brexit ya está en marcha y todavía quedan muchas incógnitas por despejar. La primera ministra de Reino Unido, Theresa May, no descarta una salida sin acuerdo de la Unión Europea, aunque la semana pasada, tal y como estaba obligada, presentó un nuevo acuerdo de Brexit que se votará este martes 29 de enero. El principal problema que tiene este nuevo documento es que alberga muy pocas diferencias respecto al que ya fue rechazado estrepitosamente ante la Cámara de los Comunes.

Desde la oposición ya son varios los parlamentarios que han presentado enmiendas a este documento. Una de las que cobra más fuerza es la sugerida por la laborista Yvette Cooper, que propone pedir una extensión del Artículo 50 del Tratado de Lisboa en el que se recoge la fijación de la salida del país de la Unión Europea para el 29 de marzo como fecha límite. Pero esta decisión no puede ser tomada de manera unilateral y la gran duda es si la UE aceptaría prolongar este proceso con las elecciones europeas de por medio. Dentro de esta posibilidad también queda el interrogante de, si en caso de que Reino Unido siguiese formando parte de la UE en el momento de que se celebren los comicios, el país británico votaría en este proceso.

También sigue sobre la mesa la opción de realizar un segundo referéndum. Uno de sus acérrimos defensores es el líder del partido laborista, Jeremy Corbyn, quien cree que esta posibilidad ayudaría a desbloquear la situación y devolvería voz a la ciudadanía.

El tercer y último escenario planteado por Theresa May, a pesar del miedo que suscita, es que se produzca una salida sin acuerdo. La primera ministra se muestra desafiante, exponiéndolo como una opción real en caso de que el nuevo documento no obtenga apoyo, y tratando así de que los parlamentarios más indecisos se posicionen a su favor y conseguir el apoyo necesario.

La premier británica también quiere jugar esta baza ante Bruselas, pero ya han sido varias voces de su partido las que se han alzado para acabar con el alarmismo respecto a la salida sin acuerdo. Una de ellas es la del ministro de Economía, Philip Hammond, quien ha querido tranquilizar al mundo empresarial transmitiéndoles la inviabilidad de esta opción.

A pocos días de votarse el acuerdo presentado por May y las enmiendas, el equipo de la primera ministra era consciente de que alargar el proceso es la opción con más fuerza por el momento.