Los tratamientos oncológicos avanzan a un ritmo constante. Garantizar que estos avances lleguen a los pacientes de forma oportuna y equitativa en todos los países es fundamental para el tratamiento de estas enfermedades. Sin embargo, la disponibilidad y uso de estas terapias varían de un país a otro, lo que puede provocar desigualdades en los resultados de los pacientes. Mientras que la oncología en su conjunto está presente en los debates sobre el acceso de los pacientes, las tendencias en el acceso a las neoplasias hematológicas continúan siendo menos conocidas.

Un documento elaborado por la consultora IQVIA cuantifica las tendencias relativas a la disponibilidad de terapias para neoplasias hematológicas en una selección de países en los que han informado de problemas y disparidades en el acceso a terapias oncológicas. Para ello, han analizado las tendencias en cuanto a aprobaciones normativas generales, evaluaciones de tecnologías sanitarias, reembolsos y uso final de terapias para fármacos indicados en neoplasias hematológicas. Estas tendencias también se han comparado con otras similares para los tumores sólidos con el fin de resaltar cualquier diferencia. Por último, el informe analiza las implicaciones de estos hallazgos y ofrece una llamada a la acción para las políticas.

Se prevé que la carga mundial de cáncer alcance los 35 millones de casos en 2050, lo que supone un aumento del 77 por ciento con respecto a 2022, impulsado por factores de riesgo clave como el consumo de tabaco, la obesidad y el envejecimiento de la población. En lo que respecta a la incidencia en tumores hematológicos, se estima que la incidencia aumente un 55 por ciento en el mismo periodo, pasando de 1,3 millones a dos millones de afectados. Los avances de la investigación en neoplasias hematológicas han permitido poner a disposición de los pacientes múltiples terapias innovadoras. En los últimos 10 años, se han lanzado en todo el mundo 192 nuevos principios activos (NAS, por sus siglas en inglés) oncológicos, de los cuales 124 estaban indicados para tumores sólidos y 68 para neoplasias hematológicas. Además, la actividad de ensayos clínicos de terapias contra tumores sólidos y hemopatías malignas ha seguido aumentando a un ritmo constante en los últimos tiempos, y se espera el lanzamiento de más tratamientos innovadores.

Entre las terapias lanzadas para neoplasias hematológicas se encuentran mecanismos de acción innovadores en varios tipos de tumores, como la leucemia mieloide aguda (LMA), el mieloma múltiple (MM) y el linfoma no hodgkiniano (LNH). Las terapias dirigidas que utilizan tecnologías como CAR-T, anticuerpos biespecíficos y conjugados anticuerpo-fármaco (ADC, por sus siglas en inglés) han empezado a allanar el camino para una reducción significativa de la carga tumoral y unos resultados clínicos más duraderos. Estos enfoques terapéuticos combinan el reconocimiento de las proteínas de superficie de las células tumorales con la activación de la respuesta inmunitaria frente a estas células malignas o la administración de agentes citotóxicos, lo que amplía las opciones terapéuticas oncológicas orientadas a la medicina personalizada.

Sin embargo, a pesar de estos avances en los tratamientos oncológicos, las tasas de supervivencia de los pacientes varían de un país a otro. Informes anteriores como el W.A.I.T. han puesto de manifiesto las diferencias en la disponibilidad de tratamientos oncológicos entre países de Europa y América Latina. Dado que la innovación en los tratamientos contra el cáncer continúa a un ritmo acelerado, resulta útil para todas las partes interesadas conocer en profundidad las diferencias existentes en la disponibilidad de medicamentos oncológicos.

A pesar de ello, el documento detalla que las tendencias en el acceso a los medicamentos oncológicos hematológicos y los factores asociados siguen siendo menos conocidos. «Garantizar que los sistemas están configurados para proporcionar un acceso eficiente y equitativo a las nuevas terapias para los pacientes adecuados en diferentes zonas geográficas es fundamental para la gestión de la carga mundial de cáncer», reitera.

Factores que repercuten en la disponibilidad

Las diferencias en la disponibilidad de nuevos principios activos hematooncológicos en los distintos países analizados se deben a diversos factores. En primer lugar, pueden existir variaciones en los medicamentos solicitados y/o aprobados por el organismo regulador correspondiente. Tras la aprobación, los organismos nacionales y regionales pueden evaluar los medicamentos de forma diferente para su reembolso, basándose en su interpretación de las pruebas clínicas y las implicaciones presupuestarias o de costes. Por último, aunque un medicamento sea reembolsado, puede haber otras barreras que afecten a su uso final, como la falta de acceso a diagnósticos, las distancias geográficas a los centros de tratamiento adecuados y las vulnerabilidades sociales.

Para los medicamentos aprobados, la disponibilidad en los pacientes depende del reembolso por parte de los organismos de evaluación correspondientes. Existe una gran variación en la tasa de disponibilidad de medicamentos oncológicos hematológicos aprobados entre los países del ámbito de aplicación, que oscila entre el 20 por ciento de Brasil y el 80 por ciento de Italia y Grecia. La disponibilidad total varía ampliamente en Europa y en todo el mundo, con niveles más altos en Italia (72 por ciento), Grecia (50 por ciento) y Francia (50 por ciento) y niveles más bajos en Lituania (10 por ciento) y España (35 por ciento). En Canadá, el tiempo transcurrido hasta la disponibilidad del 100 por ciento de la población puede ser largo debido a las disparidades entre provincias, ya que algunas consiguen el reembolso mucho más tarde que otras.

En particular, la media del tiempo transcurrido hasta la disponibilidad supera los 900 días en Rumanía, Lituania y Polonia, lo que la sitúa por encima de la media de la UE (603 días) y casi tres veces más que en Italia. El tiempo hasta la disponibilidad fue inferior a dos años (730 días) para tres productos oncológicos hematológicos que se aprobaron entre 2020 y 2022. Antes de este periodo, no había ningún producto hematológico oncológico cuyo plazo de disponibilidad fuera inferior a dos años. De los países europeos incluidos, Italia, Grecia, Francia y España se sitúan por debajo de la mediana de la UE en cuanto al plazo medio de disponibilidad.

El documento subraya la necesidad de armonizar los procesos regulatorios y de reembolso para asegurar un acceso más equitativo y eficiente a las nuevas terapias oncológicas. La implementación de iniciativas globales, como la Evaluación Clínica Conjunta en Europa prevista para 2025, promete abordar estas disparidades y mejorar los resultados clínicos a nivel mundial. Los retos en el acceso a los tratamientos incluyen las diferencias en los criterios de valoración clínica, las variaciones en los procesos de HTA y la necesidad de una mayor coordinación entre fabricantes y pagadores. También se destaca la importancia de las terapias combinadas y la necesidad de adaptar los marcos de evaluación de HTA para reconocer el valor de estas combinaciones.


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