Las vacunas disponibles frente a la COVID-19 han supuesto el control de la pandemia, pero sigue habiendo pacientes infectados con riesgo de enfermedad severa y personas con inmunodeficiencias. Y, para estos, se necesitan tratamientos eficaces y seguros que eviten la progresión de la infección, la derivación en problemas de salud más graves o las comorbilidades asociadas.

Esta ha sido una de las principales conclusiones a las que ha llegado el grupo de expertos durante la reunión nacional ‘Gilead’s Covid-19 Meeting Point’, organizada por la compañía Gilead, justo cuando se cumplen dos años del inicio de la pandemia en nuestro país

De esta forma, especialistas en enfermedades infecciosas -además de otros profesionales sanitarios y agentes del sector- se han revisado la historia, evolución y consecuencias de la pandemia, y han analizado los cambios en los pacientes y tratamientos disponibles de los últimos 24 meses. La apertura institucional ha corrido a cargo de María Río, vicepresidenta y directora general de Gilead España, y José Alcamí, del Instituto de Salud Carlos III. 

Juan González del Castillo, especialista del Servicio de Urgencias del Hospital Clínico San Carlos de Madrid.

El escenario que estamos viviendo en la actualidad es muy distinto al de los picos de contagios y olas anteriores. El riesgo de desarrollo del Covid-19 a fases más graves ha disminuido de manera muy significativa. No obstante, tal y como ha explicado Juan González del Castillo, especialista del Servicio de Urgencias del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, aún hay pacientes en riesgo, con una mala evolución de la enfermedad y personas con comorbilidades, con edad avanzada o que tienen el sistema inmunodeprimido, siendo más indefensas ante el contagio.

“Hoy, debemos poner foco en estos pacientes y tratarlos de forma adecuada, con las herramientas terapéuticas que ya tenemos disponibles. Algunas de ellas, como los antivirales, han demostrado disminuir la progresión de la enfermedad grave en un 80 por ciento”, ha añadido del Castillo.

Por su parte, Álex Soriano, jefe de Enfermedades Infecciosas del Hospital Clinic de Barcelona, ha insistido en la necesidad de contar con estos tratamientos antivirales, incluso en un escenario de vacunación masiva. Puesto que, desde su punto de vista, hay un importante número de personas más vulnerables que no se inmunizan adecuadamente o que pierden gradualmente la inmunidad.

“Hoy, debemos poner foco en estos pacientes (de riesgo ante la COVID) y tratarlos de forma adecuada, con las herramientas terapéuticas que ya tenemos disponibles. Algunas de ellas, como los antivirales, han demostrado disminuir la progresión de la enfermedad grave en un 80 por ciento”

Juan González del Castillo, especialista del Servicio de Urgencias del Hospital Clínico San Carlos de Madrid

En este sentido, y durante su intervención sobre el impacto de remdesivir en la práctica clínica, Soriano ha destacado que este fármaco ha tenido y tiene en la actualidad un papel relevante en el manejo y en la atención al paciente COVID.

Atención de pacientes COVID, un “auténtico reto”

Santiago Moreno, jefe de Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Universitario Ramón y Cajal en Madrid.

Desde el punto de vista de la labor profesional, Santiago Moreno, jefe de Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Universitario Ramón y Cajal en Madrid, ha hecho balance de lo acontecido desde el inicio de esta crisis sanitaria y ha definido la atención a los pacientes con coronavirus como un auténtico reto.

“La respuesta de los especialistas en enfermedades infecciosas fue inmediata y de gran valor en aquellos primeros momentos, por ser los que más familiarizados se encontraban con el manejo de infecciones víricas graves. Las oleadas que siguieron a la primera han sido distintas en muchos aspectos. Pero, seguramente, el aspecto más diferenciador haya sido la disponibilidad de tratamientos eficaces en las distintas fases de la enfermedad”, ha comentado. 

Por otro lado, en el caso de la evolución del paciente, el cambio viene determinado por los efectos beneficiosos de la vacunación. Según ha declarado Moreno, las vacunas han evitado que enfermen de modo grave la mayor parte de las personas que se infectan.

De hecho, los expertos han asegurado que un porcentaje muy elevado de los pacientes que sufren enfermedad grave son personas no vacunadas y aquellos vacunados con la enfermedad muy avanzada o con inmunodepresión importante.

El encuentro ha concluido con la celebración de una mesa redonda donde médicos de distintos ámbitos han hablado de su amplia experiencia acerca del manejo de estos pacientes y sus vivencias sobre qué ha significado trabajar en primera línea en la lucha contra la pandemia.


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