A principios de diciembre, Reino Unido se convertía en el primer país que aprobaba la comercialización de vacuna contra la COVID-19 de Pfizer y BioNTech. Ésta se convertía en la primera vacuna autorizada contra esta enfermedad. Y, a finales de este mismo mes, la Unión Europea tomaba la misma decisión, comenzando la vacunación el pasado 27 de diciembre.

Hoy, Reino Unido vuelve a tomar la delantera autorizando su segunda vacuna COVID-19: la desarrollada por Oxford y AstraZeneca. “El Gobierno ha aceptado hoy la recomendación de la Agencia Regulatoria de Medicinas y Productos Sanitarios (MHRA, en sus siglas en inglés) para autorizar el uso de la vacuna contra la COVID-19 de la Universidad de Oxford”. Así lo ha comunicado Matt Hancock, ministro de Sanidad británico.

La situación empeora

Esta nueva aprobación llega en un momento en el que los contagios se han disparado. El pasado martes, el país contabilizó más de 53.000 casos de COVID-19, la cifra más alta en un día.

El empeoramiento de la situación ha provocado la urgencia por contar con el mayor número de dosis posible para inmunizar a la población. De hecho, el primer ministro Boris Johnson, que calificó el desarrollo de la vacuna como “un triunfo” para la ciencia británica, aseguró: “Ahora nos moveremos para vacunar a la mayor cantidad de personas lo más rápido posible“.

De este modo, Reino Unido ha comprado 100 millones de dosis de la vacuna de Oxford y AstraZeneca, para inmunizar a 50 millones de personas. Se prevé que las primeras dosis sean administradas el próximo 4 de enero y se complementarán con la de Pfizer y BioNTech, ya disponibles en el país desde hace semanas.

70% de eficacia

En un análisis intermedio de los ensayos clínicos de AZD1222 (vacuna desarrollada por Oxford y AstraZeneca), se observó un 70 por ciento de eficacia. Los resultados positivos mostraron que que la vacuna cumplía su criterio de valoración principal: prevenir la COVID-19.

Además, los resultados del estudio en fase 2/3, publicados en la revista The Lancet, revelaron que la vacuna desencadena una sólida respuesta inmunitaria en adultos sanos de 56 a 69 años y en mayores de 70 años.

Otro de los puntos positivos para esta vacuna es que, a diferencia de la de Pfizer-BioNTech, que necesita almacenamiento ultrafrío a -70 °C, la de Oxford-AstraZeneca se puede almacenar en un refrigerador estándar. Así, resultará más fácil su almacenamiento y distribución.


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