El Global Madrid | miércoles, 21 de noviembre de 2018 h |

Martín Sellés, presidente de Farmaindustria, expuso durante su intervención en The Spain Summit, que algunos de los principales efectos positivos de la industria farmacéutica sobre la sociedad son “la mejora de la salud, la generación de empleo de calidad, el impulso de la I+D biomédica y el fortalecimiento de la economía”. Este foro, impulsado por la revista The Economist, trató de analizar el valor estratégico que tiene este sector.

Sellés destacó que “la investigación, desarrollo y puesta a disposición de los profesionales sanitarios y los pacientes de nuevos medicamentos, cada vez más precisos y eficaces, para curar enfermedades o mejorar la calidad de vida”. El presidente de Farmaindustria afirmó que es este valor el que permite desarrollar medicamentos innovadores y que “en otros casos de alto impacto, como el cáncer, las nuevas terapias están siendo claves para lograr tasas de supervivencia cada vez más altas, hasta el punto de que el 83% del aumento de la esperanza de vida de estos pacientes registrado desde 1980 se debe a los nuevos tratamientos. De forma global, la introducción de nuevos medicamentos es responsable de dos terceras partes de la prolongación de la esperanza de vida en los países desarrollados”. Respecto a la investigación biomédica, Sellés afirmó que el sector farmacéutico se ha convertido en “el principal dinamizador del tejido investigador del país, tanto público como privado” con una inversión de “1.150 millones de euros anuales en I+D, de los que la mitad se destinan a proyectos de investigación en colaboración con hospitales y centros de investigación públicos y privados por toda la geografía española. Esto nos convierte en el sector líder en I+D industrial en España, con más de un 20% del total”.

Por su parte, Humberto Arnés, director general de Farmaindustria puso de relieve que la responsabilidad del sector “no acaba en la investigación y desarrollo de nuevos medicamentos; debemos contribuir a que éstos lleguen a los pacientes que los necesitan. Por lo tanto, estamos concernidos con la calidad y sostenibilidad del sistema sanitario, porque es clave para garantizar el acceso a la innovación”.

Tanto Sellés como Arnés hablaron sobre los retos de futuro de la industria, entre los que resaltaron mantener sus elevadas tasas de calidad asistencial y su carácter universal y asegurando el acceso de los pacientes a las innovaciones. Para conseguirlo, consideran fundamental la medición de resultados en salud de la innovación con el objetivo de ver qué valor aportan, así como el ahorro que suponen para el sistema.