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La neumonía es una infección aguda pulmonar que puede estar causada por bacterias, virus u hongos. Las causas más frecuentes de la neumonía en el adulto son las bacterias y, entre ellas, el Streptococcus pneumoniae o neumococo. Pese a tratarse de una enfermedad grave y común, las cifras de cobertura en vacunación antineumocócica son bajas.

Por eso, coincidiendo con el Día Mundial contra la Neumonía que cada año se celebra el 12 de noviembre, los expertos han señalado la importancia de la vacunación frente al neumococo en el adulto y han recordado la importancia de aumentar en la sociedad la concienciación en torno a la inmunización. Así se ha puesto de manifiesto en un reciente encuentro organizado por la compañía biomédica Pfizer y la Asociación Nacional de Informadores de la Salud (ANIS) bajo el título “Día Mundial de la neumonía: ¿Cómo hacer frente a la neumonía en época de COVID-19?”.

“Es importante entender que, aunque ahora la prioridad es evitar la neumonía de la COVID-19, existen otras formas de neumonía que ya podemos prevenir como son las que se dan por el neumococo o por la gripe”, ha señalado Federico Martinón, coordinador del Grupo Neumoexpertos y jefe de servicio de Pediatría del Hospital Clínico Universitario de Santiago de Compostela. Este experto ha destacado, asimismo, que para lograrlo se debe potenciar el uso de la vacuna antineumocócica que ya existe y que además está recomendada y financiada para grupos de riesgo.

En este sentido, los expertos han señalado la importancia de la vacunación sobre todo en los menores de 2 años y en los adultos a partir de los 60-65 años puesto que se inicia el llamado fenómeno de inmunosenescencia, un deterioro del sistema inmunológico que aparece con la edad y hace que la probabilidad de adquirir una enfermedad infecciosa se vea incrementada. “La vacunación neumocócica no es solo cosa de niños. Hay que convencer a los mayores. El riesgo de un paciente crónico de padecer una neuomnía neoumócica es ya parecido al de los pacientes inmunodeprimidos”, expuso en este encuentro Isabel Jimeno, médico de familia y miembro del Grupo de Vacunas de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG) de Madrid.

“La edad en sí mismo es un factor de riesgo. Además, si a esto le sumamos las enfermedades crónicas como EPOC, diabetes o insuficiencia cardiaca, esto aumenta el riesgo de padecer una neumonía neumocócica y, además, facilita que esta se pueda complicar”, ha apuntado el profesor Angel Gil, catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública de la URJC.

“En los adultos la incidencia de neumonía adquirida en la comunidad es muy elevada, de hecho, en los mayores de 65 años llegan a 1400 casos por 100.000 personas/año, por ello es necesario incrementar las coberturas de vacunación que son muy bajas en estos grupos. Para ello tenemos que aumentar la información y la concienciación sobre la vacunación”, consideró este catedrático. En su opinión, “la vacunación neumocócica debería incorporarse a las medidas de prevención de Salud Pública”.

La necesaria implicación de “todos”

La neumonía es una enfermedad más frecuente de lo que se suele pensar. Aunque no resulta desconocida para la sociedad, en ocasiones se ignora el riesgo que puede suponer contraerla. “En 2018 esta enfermedad causó en nuestro país 22.288 muertes, cerca de más de 12.000 muertes con respecto al año anterior”, ha destacado la Rosario Menéndez, directora de Área de Respiratorio en Hospital Universitario La Fe de Valencia.

Ante esta situación, los expertos han recalcado el papel primordial que juegan los profesionales sanitarios para recomendar todas las medidas preventivas, y específicamente la vacunación para tratar de disminuir la carga que la neumonía supone para los pacientes y en su conjunto para el Sistema Nacional de Salud.