El Global Madrid | miércoles, 01 de marzo de 2017 h |

Con el objetivo de contribuir a la mejora del control de la diabetes, Lilly ha convocado un encuentro de intercambio formativo entre 50 especialistas en Endocrinología y 200 profesionales de Atención Primaria, en el que se han discutido las últimas novedades y opciones terapéuticas en el abordaje de la enfermedad.

“Estar al día en el conocimiento de los nuevos tratamientos ayuda a reducir la inercia terapéutica”, ha destacado la doctora Celia Cols, médico de familia del Área Básica Sanitaria Martorell Rural (Barcelona), cuya intervención “De la teoría a la práctica” se ha centrado en el uso en las consultas de Atención Primaria de nuevos agonistas del receptor de GLP-1 como dulaglutida. “El miedo a la negativa del paciente con diabetes tipo 2 a añadir un fármaco inyectable a su tratamiento influye en la inercia, pero actualmente disponemos de alternativas sencillas, como dulaglutida, que facilitan la adaptación a este tipo de terapias”, ha añadido.

Dulaglutida se presenta en una pluma ya preparada para ser administrada semanalmente, de un solo uso y con la aguja preinsertada. “Debido a la simplicidad del dispositivo, los médicos de Atención Primaria podemos explicar su uso en poco tiempo de consulta. No hay necesidad de una educación previa como pasa cuando iniciamos el tratamiento con insulina”, ha precisado.

Junto a las nuevas opciones terapéuticas más sencillas para el abordaje de la diabetes tipo 2, Sonia Miravet, médico de familia del Área Básica de Salud Martorell (Barcelona), ha destacado también la importancia de la comunicación médico-paciente en la reducción de la inercia. “Tanto disponer de agentes terapéuticos con pocos efectos secundarios, fáciles de administrar y bien tolerados como acordar con el paciente los objetivos de control glucémico y establecer una hoja de ruta común nos ayuda a abordar la inercia en las consultas de Atención Primaria”, ha señalado.

Esta conversación entre el profesional sanitario y el paciente impacta, además, positivamente en el cumplimiento de la terapia, otra de las dificultades que entorpecen el control de la diabetes tipo 2. “La toma de decisiones compartida con el paciente es muy importante y permite, además, mejorar la adherencia al tratamiento. La empatía y la escucha activa son claves en esta comunicación médico-paciente”, ha subrayado.

Pese al amplio arsenal terapéutico disponible y la aparición de nuevas alternativas más simples, todavía muchos pacientes con diabetes tipo 2 no cumplen los objetivos marcados de control glucémico. La falta de concienciación del paciente, de adherencia al tratamiento y la inercia terapéutica son factores asociados a este problema. Así, según ha indicado Cols, “podemos encontrar inercia en los tratamientos de un 30-40 por ciento de los pacientes con diabetes tipo 2 en nuestras consultas de Primaria. Es una de las causas que explican el deficiente control glucémico que, según los estudios, presenta hasta un 40-50 por ciento de los pacientes”.