Madrid | viernes, 25 de agosto de 2017 h |

La Comisión Europea (CE) ha iniciado una investigación que esclarezca si la compra del productor estadounidense de transgénicos Monsanto por parte de la farmacéutica Bayer podría dañar la competencia en el mercado europeo, tal y como ha informado este martes el Ejecutivo comunitario. En este sentido, se quiere aclarar si la operación afectaría la competencia en sectores como los de los pesticidas o las semillas.

Con esta compra se crea la mayor empresa integrada del mundo en los sectores de pesticidas y semillas. Bruselas teme que el proyecto de adquisición reduzca la competencia en una serie de mercados, encarezca los precios, baje la calidad de los productos y disminuya la libertad para elegir y la innovación.

Para las autoridades europeas, los ámbitos que podrían resultar afectados son el sector de los pesticidas y agronómicos, por la escasa competencia que quedaría con la unión de ambas compañías. De este modo, la CE tiene a partir de ahora 90 días, hasta el próximo 8 de enero, para detener la decisión sobre la compra.

Este anuncio llega cuando se cumple casi un año del anuncio de compra del gigante norteamericano por parte de la farmacéutica alemana. El 19 de septiembre de 2016 ambas compañías hacían público el acuerdo de adquisición por un total de 58.776 millones de euros, (66.000 millones de dólares).

Esta cifra se consiguió tras una valoración bursátil por parte de Bayer sobre las acciones de Monsanto que cifró en 114,1 euros por acción (128 dólares), frente a los 111,9 euros (125 dólares) planteados meses antes por la farmacéutica alemana, cuando se iniciaron las negociaciones entre ambas corporaciones.

Precisamente ante la posibilidad de que la operación no pasase los controles de competencia y viabilidad se estableció como garantía en el acuerdo firmado entre ambas compañías un fondo de compensación de 2.000 millones de dólares en caso de que la operación se frustre.

Con la integración de ambas compañías, la empresa resultante controlará el mercado agrícola, el de los pesticidas y el de los fertilizantes. Si a estos negocios se le añade el poderío de Bayer en los fármacos veterinarios, se puede afirmar que la empresa será el absoluto dominador de todo lo relacionado con la explotación agrícola y ganadera en el planeta.