En un momento de cambio político en Europa, la Federación Europea de Industrias y Asociaciones Farmacéuticas (EFPIA, por sus siglas en inglés) pide a los líderes de la Unión Europea que colaboren con la industria farmacéutica para crear oportunidades que permitan hacer de ella una región líder mundial en ciencias de la vida. «Una Estrategia de Competitividad para las Ciencias de la Vida Europeas y una mayor coherencia política ayudarían a Europa a recuperar su posición como primer lugar para la investigación científica, las cualificaciones y la inversión privada, afirma la EFPIA, que reclama una oficina específica para las ciencias de la vida en el seno de la Comisión Europea», expresa la patronal de la industria farmacéutica europea.

La UE se enfrenta al reto para invertir en la investigación mundial de medicamentos. El informe anual de la EFPIA sobre la industria farmacéutica en cifras muestra el rápido crecimiento de países como China y Corea, así como la continua fortaleza de Estados Unidos. Por primera vez, en 2023, China superó a Europa como región de lanzamiento mundial de nuevos principios activos. Tras perder su corona en favor de Estados Unidos como primera región innovadora del mundo en 2000, Europa ocupa ahora el tercer puesto. 

Europa ha perdido el 25 por ciento de su inversión mundial en I+D en sólo 20 años. Pero no es lo único, ya que su cuota de ensayos clínicos también ha caído una cuarta parte en los últimos diez años. Los ensayos de terapias avanzadas muy prometedoras para tratar tumores avanzados y trastornos genéticos se duplican y triplican en número en Estados Unidos y China, respectivamente. «En las actuales circunstancias geopolíticas, Europa debería aprovechar la oportunidad de avanzar con una dirección clara y unidad para invertir estas tendencias, con el fin de garantizar una Europa más sana y resistente», precisa la EFPIA.

Cinco recomendaciones para impulsar la competitividad

Ante ello, la EFPIA propone cinco recomendaciones que pueden ayudar a Europa a adoptar un nuevo enfoque que dé prioridad a la conexión del sector y garantice la competitividad de la UE. En primer lugar, mencionan que el entorno legislativo fragmentado está dando lugar a políticas contradictorias e incoherentes que afectan negativamente a las compañías que operan en Europa. «A pesar de los esfuerzos por agilizar los procesos y mejorar la competitividad del mercado, la falta de coordinación y supervisión estratégicas contrasta con los competidores mundiales de Europa, que consideran las ciencias de la vida un activo estratégico», precisa la EFPIA. Para ello, mencionan que una oficina específica podría dirigir y coordinar la elaboración de políticas mediante la creación de supervisión y liderazgo estratégicos, optimizar la reglamentación.

La EFPIA también propone otras cuatro recomendaciones para impulsar el sector en Europa. Entre las propuestas figura la creación de un enfoque basado en un ecosistema para competir con los principales centros de Estados Unidos. «La estrategia europea debería fomentar clusters europeos competitivos de biotecnología y farmacia, apoyar y retener a las compañías europeas de nueva creación y reforzar el capital riesgo europeo. Debe garantizar que los programas marco de la UE puedan fomentar las asociaciones tanto con grandes como con pequeñas empresas, así como la asociación para la seguridad sanitaria europea, y reforzar los derechos de Propiedad Intelectual (PI) competitivos a nivel internacional», argumenta.

Por otro lado, la patronal sugiere que Europa necesita «contratar y retener a los mejores y desarrollarlos». Para competir, la EFPIA considera que debe abordar las actuales carencias de competencias en la UE y reforzar la reserva de talentos de la UE; desarrollar ecosistemas de ensayos clínicos armonizados y ágiles que apoyen los ensayos clínicos multinacionales; fomentar el uso de datos sanitarios para impulsar la I+D y la fabricación de tecnologías sanitarias; y, atraer la inversión en la fabricación moderna apoyando la implementación del Pacto Verde Europeo a través de un plan de transición desarrollado en colaboración con la industria, con una regulación ágil. 

En relación a la cuarta propuesta, con el envejecimiento de la población, el aumento de la carga de las enfermedades crónicas, la reducción de la mano de obra y el impacto del cambio climático, la EFPIA solicita que la UE apoye a los Estados miembro en la mejora de sus sistemas sanitarios reconociendo el gasto sanitario como una inversión de futuro, protegiendo los presupuestos sanitarios y apoyando la financiación estratégica de la mejora de las infraestructuras, la prevención, la digitalización, las condiciones marco nacionales y las prácticas ecológicas. «Facilitar el intercambio de buenas prácticas entre los Estados miembro para mejorar y modernizar sus sistemas sanitarios es una acción a menudo pasada por alto e increíblemente valiosa que la Comisión de la UE podría emprender ahora», reitera.

Recursos sólidos para la EMA

La última propuesta de la EFPIA pasa por el reforzamiento de la Agencia Europea de Medicamentos (EMA, por sus siglas en inglés). Por esta razón, admite que la estrategia debe garantizar una financiación y unos recursos sólidos que le permitan a Europa satisfacer las ambiciones de un marco normativo preparado para el futuro propuesto en la revisión de la Legislación Farmacéutica General. Todo ello, mencionan, que hará que «la región sea más atractiva para lanzar medicamentos y que la EMA sea líder en el establecimiento de normas normativas a nivel internacional». «Es necesario alinearse con Estados Unidos y otros reguladores para evitar retrasos en el acceso a los medicamentos, garantizando que las empresas de la UE puedan crecer y competir», señala.

«A pesar de que los beneficios económicos y para la salud de este sector son muy importantes para 500 millones de europeos, a menudo se considera como un ‘añadido’ a múltiples departamentos de la UE, lo que a veces da lugar a políticas inconexas. Recuperar la posición de Europa como líder mundial en ciencia médica requiere un enfoque estratégico y dedicado a nivel de la UE», declara Nathalie Moll, directora general de la EFPIA. Por su parte, Lars Fruergaard Jorgensen, presidente de la EFPIA y presidente y director general de Novo Nordisk, concluye que «en este momento de cambio político, la UE tiene una oportunidad fantástica de convertir los retos actuales en un círculo virtuoso para nuestra salud y prosperidad futuras. Hacer de Europa, una vez más, el líder en ciencias de la vida. Para atraer la mejor investigación científica, desarrollar los mejores talentos y proporcionar un hogar a la fabricación del futuro. 


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