E.C. París | jueves, 26 de octubre de 2017 h |

Merck ha presentado en el marco del VII Congreso Ectrims –Actrims los resultados del nuevo informe ‘El impacto socio-económico de la EM sobre las mujeres en Europa’, en el que han colaborado ocho países entre ellos España y en el que se evidencian los estragos que causa esta enfermedad en todos los aspectos de la vida de la mujer.

“La evidencia muestra que, dado que las mujeres tienen mayores posibilidades de recibir un diagnóstico de EM en comparación con los hombres, la carga específica de la enfermedad en ellas requiere una mayor investigación y entendimiento”, explicaba Raj Kannan, responsable global de Neurología e Inmunología del área de Biopharma de Merck. “Con este informe, la farmacéutica alemana pretende abordar los retos pendientes en torno a la EM que afectan a las mujeres”, mantenía Kannan.

Por su parte, entre los principales hallazgos que ha revelado este estudio destacan que el diagnóstico supone un reto para las mujeres ya que el 21 por ciento de las encuestadas reflejó que tuvo un diagnóstico erróneo previo al de la EM. Asimismo, esta patología tiene un impacto negativo sobre las decisiones de las pacientes relativas a sus relaciones personales y su planificación familiar puesto que alrededor del 41 por ciento se separó o divorció de sus parejas. De estas mujeres, un 88 por ciento indicó que la EM jugó un papel importante para tomar esta decisión. Asimismo, el 36 por ciento decidió no tener hijos o pospuso el momento de tenerlos.

El informe, liderado por Merck, destaca que el 69 por ciento de mujeres que tuvieron responsabilidades en el cuidado de otras personas experimentó importantes complicaciones para mantener esta función debido a su enfermedad.

Y en cuanto a datos económicos, la EM supone un coste significativo para las pacientes. El 66 por ciento de las mujeres encuestadas indicaron que la EM tiene, en alguna medida, implicaciones en su dimensión laboral. De estas mujeres, el 38 por ciento ha tenido que abandonar su empleo por completo.

Finalmente, las pacientes consideran que se debe fomentar la concienciación para evitar la exclusión o la discriminación ante la falta de información de esta dolencia.