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Marta Riesgo Madrid | viernes, 21 de junio de 2019 h |

Alejarse de las subastas o garantizar plazos de suministro efectivos son solo algunas de las recomendaciones para que el mercado europeo de medicamentos biosimilares y biológicos sea sostenible. Así se desprende en un informe realizado por Pugatch Consilium a petición de la patronal europea de la industria farmacéutica innovadora, Efpia, que marca la hoja de ruta a seguir para potenciar el crecimiento de estos sectores.

El estudio analiza el mercado desde distintos ámbitos y marca seis pilares a tener en cuenta para que se potencie la innovación y para que se establezcan políticas enfocadas a la sostenibilidad de los sistemas sanitarios europeos. Uno de ellos es el referente a las prácticas de adquisición de biosimilares y biológicos sin patente, un punto en el que se apunta a la necesidad de que se realicen únicamente a nivel de molécula; que se incluya la posibilidad de contar con una variedad de productos de múltiples proveedores —es decir, alejarse de un modelo de subastas como al de Andalucía—; que se garantice el plazo de suministro efectivo, que debería oscilar entre un mínimo de 12 meses, y un máximo de 24 y que se incluya la opción de que los médicos tengan capacidad de decisión.

Otro de los pilares claves recogidos en el informe se refiere a la financiación sanitaria. “La sostenibilidad de la atención médica debe considerarse desde una perspectiva holística, reconociendo los beneficios sociales a largo plazo y los ahorros en costes que la competencia sostenible y el acceso a los medicamentos proporcionan a los sistemas de salud europeos”, reza el documento.

Por ello, continúa, las políticas de precios y reembolsos para todos los productos biológicos, incluidos los biosimilares, deben adaptarse y reflejar las características únicas de estos medicamentos, incluidos los recursos sustanciales, el riesgo y la capacidad técnica necesaria para desarrollar y fabricar biológicos de moléculas grandes.

Otro de los puntos recogidos en el documento se refiere a las políticas que potencialmente pueden socavar la sostenibilidad del mercado. En este sentido, explica que tratar los productos biológicos no patentados como “bio-genéricos”, mediante la adopción de políticas o medidas destinadas a generar ahorros o inducir la adopción de medicamentos genéricos que no requieren una fase de I+D extensa y que son significativamente menos complejos de producir en comparación con los biosimilares, no hace más que dañar a este mercado y a la futura sostenibilidad del tejido innovador europeo.

Además, alerta de la adopción de medidas discriminatorias extremas o tratamiento preferencial, “incluso dentro de los aspectos de precios y reembolsos, adquisiciones y práctica clínica”, que impiden la competencia y pueden limitar la autonomía del médico y la elección del paciente. “Poner a los médicos y pacientes bajo restricciones injustificadas o limitaciones con respecto a su libertad de elegir el tratamiento más adecuado” es otra de las barreras que los estados no deben permitir, expone. Precisamente el informe dedica un apartado a la libertad de prescripción del facultativo, así como a la libertad de elección del paciente.

Recompensar la innovación es otra clave lanzada por el informe encargado por la Efpia. “Debe construirse un mercado sostenible para los productos biológicos sin patente, incentivando la I+D biofarmacéutica”, expone. Así, considera que deben existir” incentivos sólidos y claros para la inversión continua y sostenida en productos biológicos innovadores, así como en productos biológicos y biosimilares no patentados, tanto desde una perspectiva de I+D como de fabricación”.

Por último, el estudio apunta a los marcos de farmacovigilancia y trazabilidad. “Se debe implementar un sólido sistema de farmacovigilancia para la notificación y el análisis de las reacciones adversas, y los profesionales de la salud deben ser conscientes de la importancia de la notificación de estas por marca y número de lote”, finaliza.