El cáncer de mama continúa siendo el tumor más diagnosticado en la Unión Europea (UE). Representa una décima parte de todos los casos de cáncer y un tercio de los diagnosticados en mujeres, convirtiéndose en la principal causa de muerte entre las mujeres menores de 65 años. 

Con motivo del Día Mundial contra el Cáncer de Mama, la European Federation of Pharmaceutical Industries and Associations (EFPIA) ha recordad que acelerar el acceso a soluciones que salvan vidas debe “ser una prioridad para todos los países”. Asimismo, el organismo ha enumerado una serie de acciones para “salvar aún más vidas”.

Los estudios muestran que las personas con un país de nacimiento fuera de la UE o un bajo nivel de educación, además de las personas desempleadas o jubiladas, tienen menos probabilidades de someterse a pruebas de detección del cáncer

Mejorar el acceso a los programas de cribado

La detección precoz del cáncer de mama es fundamental para tratar la enfermedad con éxito. El diagnostico en una etapa temprana o localizada supone un 96% de probabilidad de sobrevivir en la UE a los cinco años después del diagnóstico. Por su parte, esta probabilidad cae a un 38% en los diagnósticos en fases avanzadas.

Además de aumentar en gran medida la probabilidad de una supervivencia más prolongada, el cáncer de mama que se detecta en las primeras etapas no solo es más fácil de tratar, sino también genera menos costes a los sistemas de salud.

Por tanto, la Efpia asegura que si todos los países alcanzaran la máxima cobertura de detección se podrían prevenir entre el 20% y el 29% de las muertes relacionadas con el cáncer de mama, y ​​la mayor reducción se produciría en Europa del Este. 

En este sentido, el Plan Europeo de Lucha contra el Cáncer se esfuerza por respaldar los esfuerzos para garantizar que el cribado se ofrezca al 90% de la población elegible para 2025. Si bien este es un objetivo fundamental, debe haber un elemento adicional de equidad en la forma en que promovemos el cribado.

Sin embargo, el organismo denuncia las barreras de acceso relacionadas con factores culturales, educativos y socioeconómicos. Los estudios muestran que las personas con un país de nacimiento fuera de la UE o un bajo nivel de educación, además de las personas desempleadas o jubiladas, tienen menos probabilidades de someterse a pruebas de detección del cáncer.  

En última instancia, la capacidad para salvar vidas depende de también de la capacidad para detectar el cáncer de mama con rapidez y precisión. El cribado del cáncer de mama en Europa ya ha tenido un impacto significativo en los resultados, evitando casi 21.700 muertes por cáncer de mama al año. 

La tasa de supervivencia a cinco años para el cáncer de mama es del 89% en Suecia y Finlandia, pero solo del 74% y el 77% en Estonia y Lituania

Personalizar el tratamiento

Si bien, el Plan Europeo de Lucha contra el Cáncer reconoce y posiciona las terapias personalizadas como parte del futuro de la atención del cáncer, las capacidades para aprovechar su potencial siguen siendo variadas en toda Europa.

Además, este cambio hacia un tratamiento personalizado debe incluir vías de atención integradas que consideren factores como la edad, el género y el estilo de vida, ya que un diagnóstico presentará diferentes implicaciones para cada uno de estos factores. La Sociedad Belga de Oncología Médica presentó recientemente un ejemplo de cómo podría ser la atención integrada. 

Crearon un “Grupo de trabajo de apoyo” para evaluar la atención integral del cáncer que se ofrece a las personas con cáncer en todo el país. Asimismo, este modelo ha evolucionado con la creación de “casas de apoyo” afiliadas a los principales centros oncológicos que ofrecen una amplia gama de terapias integrales para pacientes con cáncer en todas las etapas de la enfermedad. 

En Rumanía, se tarda una media de 899 días en reembolsar los tratamientos, mientras que en Alemania, la media es de tan solo 133 día

Acelerar el acceso

La tasa de supervivencia a cinco años para el cáncer de mama es del 89% en Suecia y Finlandia, pero solo del 74% y el 77% en los países vecinos de Estonia y Lituania. Como se ha mencionado, ampliar el acceso a la detección del cáncer de mama mejorará las probabilidades de supervivencia en toda Europa, sin embargó, también es fundamental la disponibilidad de tratamientos y medicamentos.

A pesar de la aprobación de la EMA, en varios países de la UE los medicamentos innovadores contra el cáncer de mama están sujetos a otro nivel de evaluación a nivel de estado miembro relacionado con el reembolso. En Rumanía, se tarda una media de 899 días en reembolsar los tratamientos, mientras que en Alemania, la media es de tan solo 133 días.

El acceso a medicamentos que han sido aprobados como efectivos y seguros por la EMA no debe retrasarse ni bloquearse por evaluaciones secundarias o decisiones de reembolso prolongadas. Cuando cada momento es una cuestión de supervivencia, acelerar el acceso a soluciones que salvan vidas debe ser una prioridad máxima.


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