La compañía Cantabria Labs ha ofrecido en una rueda de prensa los datos relativos al último ejercicio. Así, Susana Rodríguez, CEO de la compañía, ha hecho balance; “ha sido un año muy duro a todos los niveles; hemos aprendido a convivir con el ‘estar enfermos’ y hemos tenido que desarrollar la empatía, compaginado trabajo y cuidados”. En otro plano, Rodríguez ha destacado que “a nivel empresarial ha reforzado los valores de Cantabria Labs, que son la innovación, el emprendimiento y la cercanía; además este período ha acelerado muchos de los procesos de transformación que teníamos en marcha”.

Dentro del trabajo de la organización, la adaptación ha sido una máxima. Así, en los primeros meses de pandemia se organizaron las líneas de producción para sumarse a la fabricación de geles hidroalcohólicos y garantizar el abastecimiento. De la misma manera, se maximizó la producción en algunos productos que son estandarte dentro de la compañía como Inmunoferon, por el aumento de la demanda durante este periodo.

Solidez y continuidad del proyecto

Para Rodríguez, una de las prioridades ha pasado por mantener una buena comunicación sobre todo a nivel interno. “Había una angustia generalizada por el futuro, trabajando mucho en transmitir que éramos una empresa sólida y que íbamos a hacer todo lo posible por dar continuidad al proyecto”, ha apuntado. Prueba de ello fue la adquisición de Elancyl, abriendo nuevas oportunidades para la compañía.

Además, el desarrollo de los recursos humanos también ha sido un punto clave. La CEO de Cantabria Labs ha destacado que “el dato de empleo positivo correspondiente a 2020 ha sido muy positivo; ahora, se sigue contratando a personas y apostando por los proyectos puestos en marcha, para lo que se necesita involucrar más recursos humanos y tecnológicos”.

“El desarrollo del talento interno es de gran importancia; al final creo que en las personas está el potencial de seguir haciendo cosas”, ha aseverado Rodríguez.

Desafíos de presente y futuro

Asimismo, la número uno de la organización, ha puesto sobre la mesa algunos de los retos a los que se está enfrentando la compañía.

En el presente, el relativo a la reducción de residuos perjudiciales para el medio ambiente. Aquí, han eliminado el celofán que recubría a muchos de sus productos; también, los prospectos impresos, los cuales han sido sustituidos por códigos QR. De la misma manera, Rodríguez ha indicado que la compañía “cumple con la normativa PEFC que supone que todo el papel que se use venga de árboles de plantaciones sostenibles”. Por último, ha hecho referencia a la planta de la que disponen en La Concha (Cantabria); esta está situada cerca de un manantial de agua mineromedicinal que sale a una temperatura que evita el tener que calentarla para los procesos de producción, reduciendo así el gasto energético.

Además, en la compañía siguen apostando por la investigación. Concretamente, están trabajando en el área capilar. En palabras de Rodríguez “este año verá la luz una innovación muy importante; además, seguimos investigando en fotoprotección médica y trabajando también nuestra expansión en los cinco continentes”.


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