El número de diagnósticos de cáncer en Europa ha aumentado en un 50 por ciento en las dos últimas décadas. Una de cada cuatro muertes son causadas por cáncer y este es ya la segunda causa de fallecimiento o incapacidad en el continente, únicamente por detrás de las enfermedades cardiovasculares.

Estos son algunos de los datos que contiene el Comparator Report on Cancer in Europe 2019, elaborado por el Instituto Sueco para la Economía de la Salud (IHE) a encargo de la Federación Europea de Asociaciones de la Industria Farmacéutica (Efpia, por sus siglas en inglés). En este, una de las ideas principales se refiere a la necesidad de equiparar en Europa la inversión en cáncer entre países. Además, en el documento también se recogen previsiones de futuro basadas en la evolución del cáncer en los últimos años y se estima que para 2040 el número de diagnósticos anuales aumentará en 775.000 casos.

A pesar de que estos datos puedan resultar alarmantes, la evolución de las cifras ha sido positiva. Las nuevas terapias han tenido un gran impacto en que el número de muertes por cáncer crezca a un ritmo más lento al año (20 por ciento) que el número de casos anuales que se detectan (50 por ciento). Además, desde la Efpia aseveran que, teniendo en cuenta el crecimiento de la población y su envejecimiento, en términos absolutos el número de muertes ha descendido desde mediados de los noventa. También son buenos los datos en términos de supervivencia, ya que más allá de que haya aumentado el tiempo de supervivencia de los pacientes, el progreso científico ha conseguido que estos posean una mejor calidad de vida.


Además de las nuevas terapias, las técnicas de cribado, diagnóstico y detección precoz han supuesto un gran avance


Inversión en oncología

A pesar de la tendencia positiva, los expertos llaman a no caer en la complacencia puesto que, si no se ponen medidas al respecto, el cáncer podría llegar a ser más letal e incapacitante que las enfermedades cardiovasculares.

Actualmente se destina una media del 6,2 por ciento del presupuesto en sanidad de cada país a oncología. Así, la inversión en cáncer se ha duplicado desde 1990, pasando de una media de 52.000 millones de euros a los 103.000 que se gastan en la actualidad.

Pero más allá de la cuantía que gasta cada país en cáncer, cabe tener en cuenta sus efectos. La inversión directa en cáncer en Europa ha desembocado en una reducción del nueve por ciento de los costes asociados al impacto de la enfermedad. En concreto, un mejor abordaje de la enfermedad se traduce en pacientes que pueden volver antes a su rutina y su vida laboral, logrando un beneficio tanto para el entorno del paciente como para la sociedad en general.

El problema viene de la desigualdad que hay entre los diferentes países de Europa. Teniendo en cuenta que aquellos países con una mayor inversión en cáncer obtienen mejores resultados, existe una necesidad manifiesta de igualar la inversión entre territorios para lograr mejores resultados a nivel global.

Factores de mejora

Varios aspectos son los que han motivado una mejora de las cifras. Además de las nuevas opciones de tratamiento, han tenido una gran influencia las nuevas técnicas de prevención, cribado y detección precoz. En todas ellas, la innovación tiene un papel protagonista. Esta innovación ha aumentado la comprensión en materia oncológica a varios niveles, lo que ha permitido que se desarrollen terapias dirigidas a diferentes objetivos moleculares.

De hecho, tanto el aumento del conocimiento molecular como el hallazgo de nuevas dianas terapéuticas han supuesto un punto de inflexión en el tratamiento del cáncer, tanto para investigar nuevos fármacos, como para ampliar las indicaciones de los ya existentes (ver gráfico).

Inversión en cáncer.

Este cambio ha sido más evidente durante la última década. El paso de que la quimioterapia fuera la única opción de tratamiento disponible a que surgieran alternativas más específicas ha mejorado el pronóstico en una amplia mayoría de casos. Todos estos avances suponen que, cada vez en más ocasiones, el cáncer derive en una enfermedad crónica en lugar de aguda como sucedía antes.

En concreto, la inmunoterapia ha supuesto un cambio de paradigma en diferentes tipos cáncer, destacando el melanoma y cáncer de pulmón. Por ejemplo en pulmón, el número anual de supervivientes a cinco años ha aumentado en 13.296 entre 2004 y 2014.

Adaptación a la innovación

La adaptación de los sistemas sanitarios europeos a la llegada de la innovación es uno de los grandes desafíos. Así, los nuevos modelos de pago (como los modelos de pago por resultados o el pago por indicación) se tornan fundamentales para mejorar el acceso de los pacientes a la innovación. Pero un gran escollo a la hora de implantar estos modelos de pago es que todavía no existen registros de datos amplios y sólidos, ni una normativa concreta que facilite su aplicación.


Uno de los grandes desafíos para seguir mejorando es adaptar los sistemas sanitarios a la llegada de innovación


Una vez más, los expertos apuntan al papel de la investigación en la positiva tendencia en oncología. La industria farmacéutica europea invierte cada año 8.500 millones de euros, lo que contrasta con los 1.500 euros de inversión pública en I+D biofarmacéutica al año.

Para continuar avanzando, los expertos marcan tres prioridades: mejorar la sostenibilidad de los sistemas con una integración efectiva de la oncología, acelerar el acceso de los pacientes a nuevos tratamientos y desarrollar modelos de pago a medida para medicamentos contra el cáncer en los que se integren herramientas para el reembolso.