L. Díaz Madrid | viernes, 03 de noviembre de 2017 h |

La acción de Roche cotiza en 231 francos suizos, situándose en la zona inferior de su rango de fluctuación del último año. Este valor inició 2017 ganando posiciones, marcando un máximo anual en mayo por encima de los 270 francos suizos. A partir de entonces Roche inició una fase de corrección en la que se encuentra actualmente y que le ha llevado a perder buena parte de la ganancia acumulada. Esta caída ha sido especialmente intensa en las últimas semanas, situándolo por debajo de su precio de comienzos de año, comportamiento que contrasta con la evolución media del sector en 2017 y que presenta una ganancia acumulada del 6 por ciento.

Analizando un periodo temporal más amplio (5 años), Roche marcó su máximo de este periodo a finales de 2014, por encima de los 290 francos suizos. Desde entonces su perfil ha sido horizontal o bajista, acumulando una caída en los 3 últimos años del 21 por ciento.

Los últimos resultados publicados por este grupo corresponden al cierre de los 9 primeros meses del año en curso. Las ventas ascendieron a 39.434 millones de francos suizos (33.900 millones de euros), un 5 por ciento más.

Por áreas de negocios, la división farmacéutica generó el 78 por ciento de los ingresos del grupo, con un crecimiento en el año del 5 por ciento, mientras que la división de diagnóstico generó el 22 por ciento restante, presentando un incremento similar.

Por mercados geográficos, Estados Unidos generó el 50 por ciento de las ventas farmacéuticas, aumentando en el año un 10 por ciento; Europa, un 22 por ciento, disminuyendo sus ventas un 2 por ciento; Japón, un 9 por ciento, con un crecimiento del 2 por ciento; y el resto de mercados internacionales, un 20 por ciento, creciendo un 4 por ciento. Los fármacos de reciente introducción, entre los que se encuentran Ocrevus, Tecentriq y Alecensa, aportaron la mitad del incremento de facturación.

El segmento de oncología experimentó un crecimiento del 3 por ciento, con unas ventas en los 9 primeros meses del año de 19.200 millones de francos suizos (16.500 millones de euros), casi la mitad de la facturación del grupo, destacando el buen comportamiento de fármacos como Herceptin, Tecentriq y Alecensa.

Inmunología aumentó su facturación un 8 por ciento, destacando entre otros, el buen comportamiento de Xolair, que vio aumentar su facturación un 17 por ciento, o Actemra, con un 13 por ciento.

Tras la presentación de resultados, la compañía farmacéutica suiza ha mantenido su estimación para el ejercicio completo, con un crecimiento de las ventas en el entorno del 5 por ciento, incremento similar al estimado para el beneficio por acción.

Para finalizar, y en relación con el posible comportamiento en bolsa de este valor en el corto-plazo, señalar que su tendencia actual es bajista, si bien en las últimas sesiones Roche ha conseguido frenar su caída. Por otra parte, la pérdida acumulada en los últimos meses limita la caída potencial de este valor. Roche podría estabilizarse en los niveles actuales, paso previo a iniciar más adelante una fase de recuperación