Carmen López Madrid | viernes, 15 de febrero de 2019 h |

Gracias al Plan Nacional para el abordaje de la Hepatitis C, creado en 2015, más de 120.000 pacientes han sido tratados hasta el momento con una tasa de curación del 98 por ciento. Un plan que supuso un antes y un después en el abordaje de esta patología y que puede servir de modelo para muchas enfermedades. Pero, a pesar de estos logros, no hay dudas de que hay que seguir avanzando. La presidenta de la Asociación Española para el Estudio del Hígado (AEEH), María Buti, analiza la nueva realidad que atraviesa la hepatología, y destaca la importancia de conseguir el objetivo de la Organización Mundial de la Salud de eliminar la hepatitis C para el año 2030. Buti analiza estos retos con motivo de la celebración en Madrid del Congreso Anual de la AEEH.

Pregunta. ¿Qué retos tenemos por delante en hepatología?

Respuesta. El gran reto se centra en acabar con la eliminación del VHC. Necesitamos progresar adecuadamente para alcanzar los objetivos de la OMS. Esto significa que tenemos que diagnosticar más casos de virus VHC que no conocemos. Otro de los retos que tenemos por delante es el cáncer hepático; hay nuevos medicamentos para tratar esta enfermedad en diferentes fases de desarrollo, y es un área de la hepatología que va a cambiar. Vamos a convertir el hepatocarcinoma, al igual que otros tumores, en una enfermedad crónica y, por lo tanto, debemos conocer mejor como actúan estos fármacos y cómo aplicarlos. El otro reto es el alcohol y la enfermedad hepática por el hígado graso. Creo que debemos recomendar políticas saludables: no beber, hacer ejercicio, mantener el peso adecuado, etcétera.

P. Estamos en un contexto donde la medicina de precisión está marcando un antes y un después en el abordaje terapéutico en distintas áreas. En hepatitis C, ¿hacia dónde va la innovación?

R. La innovación se dirige a ajustar más el tratamiento para los pacientes que tienen cáncer hepático, así como precisar más el tratamiento de los pacientes que tienen una cirrosis hepática, sobre todo con cirrosis descompensada.

P. Mucho se ha avanzado en materia de hepatitis C pero, ¿qué retos quedan todavía por resolver?

R. En un país en el que todo el mundo tiene acceso al tratamiento antiviral, sin ningún tipo de limitaciones, los retos que se plantean se centran en incrementar el diagnóstico, así como que los grupos vulnerables puedan tener acceso al tratamiento fuera de los centros hospitalarios. Hay que llevar el tratamiento donde estén estos pacientes, ya que sabemos que estos enfermos no suelen acudir a los centros sanitarios. Otro de los retos que podemos destacar es que atención primaria tenga dentro de sus objetivos la eliminación de la hepatitis B y C. Si se convierte en objetivo, será más fácil abordar el problema.

P. ¿Cómo ha cambiado el perfil del paciente con hepatitis C?

R. Los enfermos con enfermedad avanzada cada vez son menos frecuentes, y tenemos más pacientes en fases más iniciales de la infección. Esto es algo bueno porque en estos pacientes en fases iniciales no solo curamos la infección, sino también la enfermedad hepática.

P. ¿Qué novedades destacarán en el Congreso Anual de su asociación?

R. El encuentro anual recogerá los trabajos más importantes en el campo de la hepatología presentados por investigadores españoles. En lo que se refiere a hepatitis, como novedades tenemos algunos estudios dirigidos a conocer más datos sobre la microeliminación de la enfermedad. Asimismo, se publicarán datos de práctica clínica real que demuestran que los antivirales que utilizamos en este momento —los antivirales de acción directa— tienen una alta eficacia y una alta seguridad.