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Tras la declaración del estado de alarma a mediados de marzo y las consiguientes restricciones de movimiento, se ha interrumpido la prestación de servicios sanitarios. Dentro de ellos destaca la detención de los programas de vacunación. Y es que durante estos últimos meses se han perdido numerosas vacunaciones. La mayor consecuencia que puede desencadenarse por este fenómeno es la posibilidad de reaparición de casos y brotes de enfermedades inmunoprevenibles.

Ya el 15 de marzo, el Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría (CAV-AEP) emitía una nota informativa. En ella, llamaba a adaptar los programas de vacunación a la situación derivada de la pandemia en cada territorio. En este sentido, se instaba a tratar de mantener aunque fuera las vacunaciones de los lactantes más pequeños menores de 15 meses. Sobre todo aquellas que se administran a los lactantes de entre 2 y 4 meses de edad. También, las de los niños con enfermedades crónicas o inmunodepresión y sus convivientes, embarazadas y las de profilaxis posexposición. Después del 25 de marzo, el Ministerio de Sanidad amplió esta recomendación sobre vacunaciones prioritarias a todas las aplicables a menores de 15 meses y, en especial, las de los 2 y 4 meses y la triple vírica de los 12 meses de edad.

Bajada en las vacunaciones

El CAV-AEP transmitía el 16 de abril la advertencia de la Organización Mundial de la Salud sobre el impacto de la pandemia en la vacunación. Por ejemplo, se había observado este fenómeno en enfermedades como el sarampión y la polio en regiones muy debilitadas y expuestas. También el 24 de abril, este mismo Comité emitía una nota consensueada con la Sociedad Española de Inmunología y la Sociedad Española de Infectología Pediátrica. En ella exponía la necesidad de restablecer la actividad de vacunación, recuperando las dosis demoradas y evitando la pérdida de oportunidades de vacunación. Todo ello, manteniendo siempre las condiciones de seguridad.

Descenso en CCAA

Asimismo, varias fuentes han reportado que en los meses de marzo y abril han dejado de administrarse vacunas a un gran número de niños, incluso en casos prioritarios.

En el caso de la Comunidad Valenciana, tiene uno de los mejores sistemas de registro vacunal. Aun así, se han observado reducciones en las dosis de la vacuna hexavalente a los dos meses entre un 5 y un siete por ciento, dato que aumenta hasta un porcentaje comprendido entre el 25 y 19 por ciento en la dosis de los cuatro meses. También es significativa la reducción en la vacuna TV de los 12 meses entre un 44 y un 54 por ciento. En cuanto a las vacunas no financiadas, también hay reducciones en las dosis administradas de las vacunas 4CmenB y rotavirus. Por último, en la vacuna Tdpa en el embarazo, se ha reducido entre el 6 y el 32 por ciento en marzo y abril en comparación al mismo período de 2019.

La Comunidad de Madrid también cuenta con datos preliminares al respecto. Estos reflejan una reducción de las dosis administradas en los primeros 15 meses de edad en marzo de 2020 en comparación con la media de los 14 meses anteriores. En la hexavalente se ha producido un descenso del 17,5 por ciento, del neumococo en un 17,2 por ciento, la meninigitis C en un 27,4 por ciento, la triple vírica un 31, 2 por ciento y la de la varicela en un 45,2 por ciento.

Se estima que este fenómeno sea similar en el resto de comunidades autónomas. Esto supone una brecha importante en el estatus vacunal de la población infantil. Es un dato prepcupante, que apremia a recuperar todas estas dosis con carácter inmediato.

Probablemente en todas las comunidades autónomas está ocurriendo el mismo fenómeno. En conjunto muestran una brecha importante en el estatus vacunal de la población infantil. Este dato sin duda es procupante y por ello debe realizarse una recuperación de las mismas, con carácter inmediato.

Recomendaciones de Sanidad

Teniendo en cuenta los datos que han aportado hasta el momento las regiones, el Ministerio de Sanidad ha publicado otra nota informativa al respecto. En esta, confirma la reducción de las vacunaciones prioritarias (lactantes hasta 15 meses, embarazadas, enfermos crónicos y otros factores de riesgo). Por ello, destaca la necesidad de restablecer las actividades de vacunación, recordando que son un servicio de salud esencial.

De la misma manera, insta a recuperar las dosis demoradas, así como a restablecer la captación de adolescentes para la vacunación frente a la infección meningocócica con vacuna tetravalente. También se recomienda observar las medidas de protección necesarias para evitar la transmisión de la Covid-19, entre ellas, acudir a los centros de vacunación previa cita.

En la nota de Sanidad también se indica que aquellas personas que se han recuperado de la Covid-19 pueden continuar con sus programas de vacunación tras un periodo de 14 días desde el fin de los síntomas, por precaución. Aquellos contactos estrechos de un caso confirmado, también pueden continuar sus vacunaciones tras superar el periodo de cuarentena sin mostrar síntomas. Finalmente recuerdan que la vacunación frente a la tosferina (Tdpa) de las embarazadas, no debe demorarse en ningún caso.

Vacunaciones escolares

Otro de los problemas que se ha detectado es una detención de los programas de vacunación en centros escolares, práctica habitual en algunas comunidades. Pero al cerrar estos centros, se ha eliminado este recurso. En estos casos, los centros de salud son los únicos que cuentan con capacidad para proseguir con las vacunaciones, y dada la situación actual, las regiones no han previsto como solucionar esta carencia.

Actualmente, con la mayoría de comunidades autónomas en Fase 1, todavía no se han recibido instrucciones para que los centros escolares se hagan cargo de estas vacunaciones. Por ello, es necesario que los servicios de salud pública de las áreas afectadas por el cese de la vacunación escolar, hagan planes específicos para recuperar las vacunaciones perdidas y provean de los medios e información a los centros de salud y población afectada.


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