La compañía biotecnológica global BeiGene inicia su andadura en España. Fundada en 2010, trabaja con el objetivo de desarrollar terapias innovadoras, accesibles a todos los pacientes y con un impacto significativo en la vida de las personas que padecen cáncer en todo el mundo, incluyendo enfermedades raras para las que aún existen necesidades médicas.

El cáncer no tiene fronteras. No le importa de dónde o de quién seamos. Por eso nosotros tampoco queremos tener fronteras, para poder llegar a todos los pacientes y proporcionarles un mejor acceso a los tratamientos oncológicos”, ha asegurado Cristina García Medinilla, directora general de BeiGene en España y Portugal, durante la presentación de esta empresa en nuestro país. En ella, también han participado Cristina Bas, directora médico de BeiGene en España y Portugal, Ramón García Sanz, del servicio de Hematología del Hospital Clínica Universitario de Salamanca e investigador clínico del ensayo ASPEN, y Mercedes Gironella, del servicio de Hematología del Vall d’Hebrón.

En 2020, se diagnosticaron en todo el mundo 19,3 millones de nuevos casos en oncología, responsables de aproximadamente 10 millones de muertes. Ante esta cifras, Beigene se dedica al 80 por ciento de estos cánceres en cuanto a incidencia.

En pocos años, BeiGene ha conseguido contar con un amplio pipeline de más de 40 candidatos clínicos y, en noviembre de 2021, logró su primera aprobación por parte de la EMA para Brukinsa (zanubrutinib). Se trata de una pequeña molécula que inhibe la tirosina quinasa de Bruton (BTK) y se utiliza para el tratamiento de pacientes adultos con macroglobulinemia de Waldenström (MW). Un linfoma poco frecuente que representa aproximadamente el 1 por ciento de todos los linfomas no Hodgkin y que afecta a la médula ósea, a los ganglios linfáticos y al bazo en adultos de edad avanzada. Previsto para este 2022, será su primer lanzamiento en España.

En 2020, se diagnosticaron en todo el mundo 19,3 millones de nuevos casos en oncología, responsables de aproximadamente 10 millones de muertes

Esta aprobación, explican desde BeiGene, se debe a los resultados presentados en el ensayo ASPEN, en el que se demuestra un perfil de seguridad más favorable en comparación con ibrutinib y con una frecuencia más baja de eventos adversos que generaran preocupación con los inhibidores de la BTK en esta indicación.

Entre los distintos hitos de la empresa, Medinilla destaca que, en tan sólo 11 años de historia, se ha conseguido descubrir de forma interna 3 productos, que ya están en el mercado -pamipariben, tislelizumab y zanubrutinib-.

Además de este logro, según ha enumerado Medinilla, BeiGene cuenta en la actualidad con 11 moléculas descubiertas internamente, que han llegado a la fase clínica; con 50 moléculas en fase clínica ya comercializadas; más de 50 programas pre-clínicos en curso; 5 programas en fases avanzadas; y más de 30 ensayos fase III con perspectivas de aprobación en fase regulatoria.

La macroglobulinemia de Waldenström linfoma poco frecuente que representa aproximadamente el 1 por ciento de todos los linfomas no Hodgkin y que afecta a la médula ósea, a los ganglios linfáticos y al bazo en adultos de edad avanzada

En referencia a sus áreas prioritarias, la empresa abarca la inmunología, los tumores sólidos y la oncohematología, entre otras.

Macroglobulinemia de Waldenström

La MW es una neoplasia hematológica rara e incurable, que pertenece al grupo de los linfomas no Hodgkin de curso indolente. La OMS lo clasifica como linfoma linfoplasmocítico (LPL) con infiltración obligatoria de la médula ósea y gammapatía monoclonal de inmunoglobulina M (IgM). Por definición, corresponde al estadio IV de las clasificaciones de los linfomas, debido a la afectación obligatoria de la médula ósea.

Esta enfermedad es más habitual en los hombres que en las mujeres, y aparece con mayor frecuencia en adultos mayores, con una media de edad de 63 a 75 años en el momento del diagnóstico. En toda Europa, la tasa de incidencia estimada es de aproximadamente 7 por cada millón de hombres y 4 por cada millón de mujeres. En España, en concreto, la incidencia estimada es 4 de cada 1.000.000.

Aunque todavía se desconocen las causas de la MW, las investigaciones sugieren que las mutaciones genéticas pueden desencadenar cambios en los linfocitos B, que provocan la multiplicación de células anormales

Aproximadamente el 25 por ciento de los pacientes son asintomáticos en el momento del diagnóstico, según Gironella. De estos, entre el 40 y 70 por ciento desarrollan la enfermedad sintomática al cabo de entre 3 y 10 años de diagnóstico, respectivamente.

Las investigaciones sugieren que, en la MW, las mutaciones genéticas pueden desencadenar cambios en los linfocitos B, que provocan la multiplicación de células anormales. 

Tal y como ha explicado la experta, los síntomas clínicos los determinan principalmente las consecuencias de la infiltración de la médula ósea con supresión de la hematopoyesis normal e hipersecreción de IgM. Como consecuencia, estos pacientes pueden presentar síntomas clínicos como crioglobulinas, enfermedad por crioaglutininas, síndrome de hiperviscosidad, neuropatía y amiloidosis.

Sin embargo, algunos de los síntomas pueden confundirse con otras patologías, como la diabetes. Entre algunos de ellos, la experta ha detallado los síntomas constitucionales como cansancio, malestar, fiebre o pérdida de peso.

Por ello, tanto Sanz como Gironella han asegurado que el diagnóstico de pacientes asintomáticos es esencial ya que, en este estadio de la enfermedad, pueden tener la misma tasa de supervivencia que el resto de la población. “La supervivencia, aunque hemos conseguido que se alargue hasta 10 años, en este enfermedad cae con mucha facilidad. Es un reto que todavía está pendiente de abordar”.


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