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La investigación de calidad está permitiendo liderar la terapia celular, y dentro de esta, las CAR-T están mostrando un gran potencial en cánceres hematológicos. Bajo esta premisa comenzó María Río, directora general y vicepresidenta de Gilead, su intervención en el encuentro ‘Terapias avanzadas. CAR-T en España, un año de superación’.

Álvaro Hidalgo, presidente de la Fundación Weber, señaló el punto de partida a tener en cuenta a la hora de realizar este análisis. Entre ellos, aludió a la necesidad de trazar un mapa estratégico que ofrezca una imagen objetiva de en qué situación se encuentra nuestro país, ver cómo desarrollar un proceso asistencial integral en esta materia, además de abordar puntos como la innovación y los modelos de pago y financiación. Todos estos temas fueron tratados por los expertos reunidos en esta jornada.

Durante la clausura del acto, Regina Quiroga, directora Médico de Kite, compañía de Gilead, señaló el cambio a todos los niveles que supone la llegada de las CAR-T así como su carácter transformador. Por su parte, Galo Gutiérrez, director general de Industria y de la Pequeña y Mediana Empresa del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, puso en valor el trabajo de la industria farmacéutica y su capacidad de dar un paso al frente siempre que ha sido necesario.

Acceso e investigación

Uno de los principales retos que surgen en este sentido es el del acceso. Ramón García Sanz, presidente de la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia, señaló que una de las claves reside en contar con los suficientes centros y compañías que sean capaces de producir terapias CAR-T con las garantías requeridas. Asimismo, consideró importante anticiparse al futuro, señalando que en este cada vez existirán terapias de este tipo para más indicaciones.

En este sentido detalló que en la actualidad hay diversos estudios en marcha con esta terapia celular, con el objetivo de llegar cada vez a más pacientes. Además, resaltó la importancia de la investigación, y la necesidad de establecer redes de cooperación entre todos los agentes para mejorar en esta área.

La compañía Kite, perteneciente a Gilead, desarrolla terapias celulares para transformar el abordaje del cáncer. Su directora ejecutiva, Dominique Tonelli, apuntó que en todo lo que hacen el paciente está en el centro. Por ello, su objetivo reside en conseguir terapias innovadoras que mejoren la salud de los pacientes, siempre teniendo en cuenta el acceso a las mismas. Así, más allá de Yescarta (axicabtagén ciloleucel), Kite tiene diez ensayos en marcha, para tratar de ampliar su utilidad cada vez a más patologías, incluso pasando la frontera de la oncohematología y aproximándose a los tumores sólidos. Otra de las vías que están explorando desde la compañía es la de las combinaciones de CAR-T con otros agentes inmunoterápicos para tratar de avanzar en términos de seguridad y eficacia.  

Adaptación a las CAR-T

Una parte del encuentro se centró en analizar qué aportan las terapias CAR-T respecto a otros tratamientos. Aquí, Anna Sureda, jefa de Servicio de Hematología Clínica del Instituto Catalán de Oncología, ensalzó la revolución que han supuesto estas terapias, abriendo una nueva estrategia terapéutica para los pacientes. Pero, planteó, estas terapias suponen un cambio tan grande respecto a otros tratamientos, que hay que adaptarse a otros niveles. Por ello, afirmó que no solo hay que tener un amplio conocimiento clínico de las CAR-T, sino que hay que saber qué normativa ampara a estas terapias, los procesos de manejo o las implicaciones a nivel asistencial.

Para mejorar este conocimiento, Jorge Aboal, director general de Asistencia Sanitaria del Servicio Gallego de Salud (Sergas), incidió en la necesidad de mejorar en varios puntos. Los prioritarios, la coordinación entre agentes, la formación específica y continuada, la obtención de información prospectiva.

Sureda añadió  que para implantar estas terapias de manera eficaz, es necesario contar con equipos multidisciplinares que ofrezcan una visión holística. Mejorando la coordinación, apuntó, se obtendrán logros como acortar tiempos de transferencia entre hospitales. En esta línea, Miguel Ángel Calleja, jefe servicio de Farmacia del Hospital Virgen de la Macarena de Sevilla, apuntó a la urgencia de simplificar los procesos e impulsar la interoperabilidad.

Para asegurar el acceso y eficacia de las terapias CAR-T, es necesario contar una buena planificación a corto y medio plazo. Así lo expuso Teresa Chavarría, directora general de Investigación, Docencia y Documentación de la Comunidad de Madrid, apelando a la necesidad de crear una estructura que centralice los recursos en cada región, y poner en contacto entre sí a todos los de referencia. En este contexto, la existencia de procedimientos normalizados y establecer una buena comunicación entre todos los agentes sería de gran ayuda.

Cambio de paradigma

La implantación del uso de terapias CAR-T supone un cambio de paradigma. Estos cambios, según Sureda, deberían aplicarse a nivel de organización hospitalaria, avanzando hacia un sistema mucho más transversal que no se reduzca a una clasificación por órganos.

Para configurar todos estos cambios, Moraleda puso en valor la utilidad del Plan Nacional de Terapias Avanzadas, sobre todo por el carácter multidisciplinar que considera que se le ha imprimido. De esta manera, opinó, será más fácil que estas terapias lleguen paulatinamente a todos los pacientes que las necesitan.

Uno de los cambios que se debe priorizar, expuso Chavarría, es acortar el tiempo que conlleva la aplicación de estas terapias. Recientemente, Kite ha abierto una planta dedicada a la producción de terapias CAR-T en Amsterdam, pero hasta ese momento, no había ninguna en Europa. Diversificando estos recursos, opinó Chavarría se va a conseguir optimizar estos tiempos lo que va a ser crucial, sobre todo para aquellos pacientes cuya situación no permite ningún tipo de demora.  

Equidad y financiación

En cuanto a la ampliación de recursos, José Martínez Olmos, exportavoz de Sanidad del Grupo Socialista en el Senado, apuntó a la necesidad de que en el medio plazo se creen más centros de referencia de terapias CAR-T para impulsar la equidad territorial. Una de las sugerencias que Aboal puso sobre la mesa es que a pesar de que haya centros especializados en estas terapias, no estén exclusivamente dedicados a las mismas, para dar la oportunidad de que más centros cumplan los requisitos.

Además, Calleja apuntó a la necesidad de innovar en modelos de financiación con estos fármacos. En este contexto, instó a explorar modelos como el pago por indicación, los pagos fraccionados o el pago por resultados, para determinar qué opción es la más adecuada. Calleja se decantó por el pago por resultados, precisando que si se logra establecer variables objetivas, se podría implantar beneficiando a todos los agentes. También puso de manifiesto que cada comunidad autónoma tiene potestad para decidir en qué invierte en materia de sanidad, pero que, si se generan Informes de Posicionamiento Terapéutico (IPTs) clarificadores, los pacientes serán los más beneficiados. Para alcanzar este objetivo, apeló a la corresponsabilidad entre todos los representantes de la gestión sanitaria.


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