redacción Madrid | jueves, 05 de diciembre de 2013 h |

Unión, Progreso y Democracia (UPyD) presentó una Proposición No de Ley en el Congreso de los Diputados en la que pide la elaboración, en el marco del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, de un programa estatal de prevención y diagnóstico precoz del VIH por el cual se facilite el “acceso universal” a las pruebas rápidas de detección de esta patología a través de la red de oficinas de farmacia nacionales. El partido que encabeza Rosa Díez justifica la petición en que “las administraciones deben comprender que cuanto más accesible sea un diagnóstico fácil, rápido y anónimo del VIH, mayores posibilidades existen para que las personas infectadas comiencen el tratamiento de manera más precoz”.

En este sentido, la extensión de las pruebas rápidas del VIH en establecimientos sanitarios como las boticas es considerado como “el primer paso” para detener el aumento de estas infecciones en España. Cabe recordar que los test del VIH ya son una realidad desde 2009 en 46 boticas de Cataluña y 36 de País Vasco, a las que se unió Castilla y León en 2010 (16 establecimientos), Cantabria en 2012 (47) y, más recientemente, en julio este año, siete oficinas de farmacia de Baleares. En su conjunto, desde que las boticas catalanas y vascas asumieron de forma pionera la realización de estas pruebas, en el conjunto de oficinas que se oferta este servicio ya se han realizado más de 20.000 test rápidos del VIH, de los que aproximadamente un 1 por ciento (ver mapa) han resultado positivos.

En regiones como Cantabria y País Vasco, el paciente tiene que abonar un importe de cinco euros por someterse a esta prueba anónima (mientras que la Administración sufraga el coste restante de la prueba), una cuantía que en el caso de Cataluña aumenta hasta los diez euros. Precisamente, este servicio se ampliará en Cataluña a lo largo de este mes de diciembre con la inclusión de catorce farmacias de la provincia de Lérida.